Los aires difíciles

Almudena Grandes

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Tusquets. Barcelona (2002). 593 págs. 22 €.

La costa gaditana es el escenario de esta novela, protagonizada por un hombre y una mujer cuyas vidas, cargadas de sucesos dramáticos, confluyen en casas vecinas de la misma urbanización. Él es un joven médico madrileño que abandona la capital con su hermano, deficiente mental, y su sobrina, huérfana tras perder padre y madre en pocos meses. Ella, soltera de mediana edad, vive de las rentas de una fortuna conseguida por medios poco honestos. Entre ambos surge una buena amistad, que supone un mutuo descanso tras las oscuridades de los respectivos pasados.

La autora ha escrito un alegato demasiado extenso a favor del determinismo social. Sus personajes no son como son por las circunstancias en que han nacido y crecido, en cuya descripción se recrea con un naturalismo minucioso de raíz decimonónica, sino por las injusticias sociales, la guerra civil y otros factores externos similares. Esta tesis se mantiene a través de una acción sobrecargada de hecho triviales, en la que se abusa de recursos fáciles de carácter sentimental y descripciones eróticas. Tanto en la forma estilística como en el desarrollo argumental se echa en falta un trabajo de síntesis depuradora de secuencias repetitivas, episodios periféricos prescindibles y excesos expresivos.

La obra plantea una problemática compleja, a veces artificial en demasía, con unos personajes de caracterización convencional próxima al tópico y un desenlace complaciente, todo ello con más aspiraciones comerciales que literarias. Su lectura no exige ningún esfuerzo, aunque sí perseverancia, pero tampoco proporciona recreo estético destacable. El contenido, intelectualmente pobre, se reduce a permisivismo moral justificado con argumentos ideológicos.

Pilar de Cecilia