amisa narrativa contem.

Las viejas sendas

EDITORIAL

TÍTULO ORIGINALThe Old Ways

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNValencia (2017)

Nº PÁGINAS450 págs.

PRECIO PAPEL35 €

GÉNERO

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Robert Macfarlane (Nottinghamshire,1976) es un escritor británico que antes de este publicó otros dos libros de viajes, Las montañas de la mente (2005) y Wild Places (2007), que le valieron numerosos premios y un destacado reconocimiento literario. Las viejas sendas constituye el colofón de las dos obras anteriores y su definitiva consolidación en el panorama literario.

En el reciente volumen, el autor recoge los viajes que realizó por senderos que el hombre ha recorrido durante siglos: “Los humanos somos animales y, como el resto de los animales, dejamos un rastro cuando caminamos, señales de nuestro paso, que quedan marcadas en la nieve, la arena, el barro, la hierba, el rocío, la tierra o el musgo”. Tras esta declaración de intenciones, Macfarlane busca pistas, visibles o invisibles, que levanten las marcas de los caminos más antiguos transitados por el ser humano.

En ocasiones solo, en muchas más acompañado por viejos y peculiares amigos, Macfarlane se adentra por bosques, transita por las cumbres, se adentra por el lodo entre arenas movedizas, navega por las islas de Escocia o hunde sus pies siguiendo las huellas que un ser fantasmagórico ha trazado hacia un precipicio en el Himalaya.

El libro consta de cuatro partes, divididas en breves capítulos. Esta organización de la narración permite dos modos de leer la obra: por etapas cortas, deteniéndose a reflexionar, profundizando en las referencias culturales y científicas que hace el autor; o a pasos largos, como si de un libro de aventuras se tratara.

El relato se inicia en Inglaterra. En una noche de invierno, Macfarlane siente la llamada de los caminos y recorre el Icknield Way, quizá el más antiguo del país. Más adelante, en compañía de un profesor de literatura, toma el Broomway, una senda de siniestra fama que surge todos los días cuando baja la marea entre las arenas movedizas, y que desaparece en cuestión de segundos, cuando el mar recobra su terreno.

En otra expedición, guiado por las cartas marinas y por las estrellas, sigue varias rutas entre las islas escocesas. Hace también viajes fuera del Reino Unido, como en Ramala, en la sierra del Guadarrama o en el Himalaya. Finalmente, regresa a Inglaterra, donde continúa caminando y probando nuevas experiencias como el esquí de fondo.

La prosa con que Macfarlane habla de sus viajes es brillante y sorprendente. A través de ella, el autor se revela como una persona que reúne una profunda formación humanística, amplios conocimientos científicos y una sensibilidad poética exquisita. Todo esto le permite aunar en sus relatos la descripción y la aventura, la precisión del sabio y el preciosismo del poeta, con lo que el libro transmite el modo en que interactúan, en un delicado baile, el hombre y la naturaleza.

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