En una entrevista en ABC Cultural, Richard Flanagan (Tasmania, 1961) contaba el origen de este libro: “Los médicos me dijeron que tenía demencia precoz, que me quedaban como mucho doce meses de lucidez”. En esa agónica situación, pensó que si daba con la voz adecuada, a lo mejor sí podría escribir sobre “esas obsesiones a las que volvía irremediablemente”. Y se puso a ello. La pregunta 7, que terminó once meses después, es el resultado. Cuando concluyó el libro, y tras otros análisis médicos, le dijeron que el diagnóstico anterior había sido erróneo.
Bajo la apariencia de un libro de memorias, la obra es una experimental mezcla de diferentes géneros literarios. El autor incorpora distintos elementos narrativos a la historia de su propia vid…
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