La inquilina de Wildfell Hall

TÍTULO ORIGINALThe Tenant of Wilfell Hall

GÉNERO

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Alba Editorial. Barcelona (1997). 574 págs. 3.200 ptas.

Anne Brontë nació en Thornton (Yorkshire) en 1820. Al fallecer su madre al año siguiente, fue educada por su padre, el reverendo Patrick Brontë, y por su tía Elizabeth Branwell. A los quince años ingresó en Rue Head, donde su hermana Charlotte era maestra. Trabajó como institutriz en diversas casas y de esa experiencia nació su primera novela, Agnes Grey, publicada en 1847, junto con Cumbres borrascosas, de su hermana Emily.

La inquilina de Wildfell Hall se publicó por primera vez en 1848. Un año después Anne Brontë fallecía de tuberculosis en Scarborough. La acción arranca en 1827. Gilbert Markham, un joven campesino, escribe sucesivas cartas a un íntimo amigo en las que le pone al corriente de lo que ha sido su vida en los últimos años. Le describe la historia de la señora Graham, una joven viuda con un hijo a su cargo, que acaba de llegar a una mansión deshabitada, suceso que despierta la curiosidad de los vecinos del condado. Gilbert se enamora en secreto de ella y hace numerosas pesquisas hasta averiguar cuál es su verdadera historia, que va desvelando al lector poco a poco.

Por la novela desfilan un conjunto de personajes hábilmente retratados con esa mirada femenina que se adentra sutilmente en los recovecos psicológicos. Brontë defiende la libertad espiritual de la mujer con un relato romántico y amoroso en el que destaca especialmente la calidad literaria y la defensa de unos valores humanos sólidos y eternos.

Begoña Mardones

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