Isabel la Católica y la evangelización de América

Isabel la Católica y la evangelización de América

EDITORIAL

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNMadrid (2020)

Nº PÁGINAS504 págs.

PRECIO PAPEL34 €

GÉNERO

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Se reúnen en este libro las ponencias presentadas en el Simposio Internacional celebrado en Valladolid en 2018 en torno a la reina Isabel y su impulso a la evangelización del Nuevo Mundo.

Los especialistas analizan la figura de la reina situándola en el espacio y tiempo en que vivió: desde su nacimiento y juventud (Madrigal de las Altas Torres, Arévalo, Valladolid…) hasta su fallecimiento en Medina del Campo. Se subraya la importancia del “descubrimiento mutuo” entre europeos y habitantes del nuevo continente, y las perspectivas que conocer otros pueblos, tan distintos, abrió para ambos.

El propósito de evangelizar América es una de las condiciones establecidas por las bulas que el Papa Alejandro VI otorgó a los Reyes Católicos en 1493, en las que les asignó el dominio sobre las tierras descubiertas con el fin de convertir a sus habitantes a la fe cristiana.

De acuerdo con los principios que regían la política en los siglos XV y XVI, los súbditos de un reino debían profesar la misma religión que sus reyes. Isabel dedicó sus mejores esfuerzos a la cristianización. Su influencia en la legislación sobre las Indias es palpable. Además, confiesa en el codicilo que agregó a su testamento en noviembre de 1504, que desde el principio su intención fue convertir a los indígenas, para lo cual envió a clérigos con el fin de instruirles. Insiste asimismo en el buen trato dado a los indios, considerados súbditos de la Corona. En este sentido, hay que indicar que las órdenes religiosas tuvieron un destacado protagonismo en la evangelización de América: franciscanos, dominicos, agustinos, jesuitas.

En la tarea fueron muy importantes los catecismos que desde los primeros momentos se publicaron para enseñar a los indios. En un capítulo de este libro colectivo se recorre la historia de los catecismos y el esfuerzo de los misioneros por hacerse entender a los autóctonos de las tierras descubiertas. Merece la pena destacar los llamados “catecismos pictográficos”, en los que por medio de dibujos se trataba de ilustrar la doctrina cristiana, con la dificultad de expresar de este modo conceptos tan abstractos como los de alma, gracia, sacramento, etc.

Otros capítulos se dedican a analizar la personalidad y el carácter de Isabel. De ella destaca su profunda religiosidad, su gusto por la cultura, el saber y los libros. Las nuevas corrientes del humanismo influyeron mucho en su formación, y estuvo en contacto con figuras relevantes como Marineo Sículo, Beatriz Galindo, Pedro Mártir de Anglería… En el ambiente familiar sobresale el gran amor por sus hijos y el interés en su educación.

Este libro pone de manifiesto la gran aportación de Isabel la Católica al mundo americano al impulsar la evangelización, llevando allí la cultura occidental y los principios del humanismo cristiano, que inspiraron más tarde las Leyes de Indias.