Fe, Esperanza, Caridad

Len Deighton

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Planeta. Barcelona. (1997, 1998, 1999).

Más de 4.000 páginas ha dedicado Len Deighton a su personaje Bernard Samson, un funcionario del servicio británico de inteligencia especializado en las operaciones de espionaje en la antigua Alemania Oriental. La obra se estructura en tres trilogías y una gran novela histórica. Deighton publicó primeramente Juego de Berlín, Set de México y Partido de Londres, con hechos que transcurren en 1983 y 1984. Siguió Anzuelo para espías, que junto con Sedal para espías y Plomo para espías constituyen una segunda trilogía. Winter: Una familia de Berlín 1899-1945 es una recreación fascinante de dicho periodo histórico. La tercera trilogía, Fe, Esperanza y Caridad, recientemente finalizada, cierra definitivamente las peripecias de la familia Samson con acontecimientos que abarcan hasta comienzos de 1988, un año antes de la caída del Muro de Berlín.

El esfuerzo de Deighton no tiene parangón en su género, pues no es una sucesión de casos diversos tratados con el mismo esquema (como son las aventuras de James Bond). Mantener despierto el interés del lector durante centenares de páginas, concebir en sus detalles una trama coherente y complicada, y además escribir una prosa de calidad e inteligente, no está al alcance de muchos escritores. Deighton es un humanista que, a través de su narración llena de intriga, se propone principalmente poner de manifiesto las tragedias íntimas a que Bernard y Fiona Samson son llevados por su especial tipo de trabajo. Al igual que John Le Carré (aunque sin su pesimismo), denuncia la inmoralidad que de hecho es intrínseca a los planteamientos de ese “gran juego” que ha sido el espionaje y contraespionaje de la Guerra Fría. Una familia -concluye- no puede edificarse sobre el secretismo, la mentira y la lucha por el poder característicos de estos mundillos.

¿Por qué el título (aparentemente teológico) de esta última trilogía? Los Samson ignoran, como tantos ingleses de su tiempo, cualquier elemento de religiosidad, y aceptan como normales comportamientos que la sociedad admite.

La fe cristiana tan sólo aparece encarnada en sujetos nada atractivos. La alusión a la fe es, en principio, superficial; en el servicio de espionaje británico se habla de “mantener la fe” en el sentido de fomentar la fidelidad al servicio. Pero, en realidad, Samson es sujeto de una fe, esperanza y caridad de raíces más hondas. Mantiene la fe en la honradez desinteresada y en los valores familiares. Espera que la fe en esos valores le ayudará a sacar su familia adelante “contra toda esperanza”, es decir, en contra de las expectativas razonables que se le presentan. Y es una persona capaz de perdonar. Al igual que su esposa es, bajo su aspecto de eficacia y suficiencia, alguien que da amor y que está dispuesto a ser siempre fiel.

El trabajo de Deighton merece la pena. Posiblemente sólo P.D. James haya realizado una labor parecida; eso sí, a menor escala.

José Miguel Odero

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares