El mudejarillo

El mudejarillo

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNBarcelona (1992)

Nº PÁGINAS174 págs.

PRECIO PAPEL11 €

GÉNERO

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Al otorgar el Premio Nacional de las Letras de 1992 a José Jiménez Lozano, se ha reconocido el talento de este autor que siempre se ha mantenido al margen de las maniobras publicitarias. En los últimos años han aparecido algunos de sus mejores libros, como Sara de Ur, El grano de maíz rojo, Los grandes relatos. La narración que comentamos sigue o incluso supera esta trayectoria.

En breves capítulos, un escritor anónimo, contemporáneo de San Juan de la Cruz, recorre algunos hitos de la vida del místico castellano. No se trata de una biografía ni de una novela histórica, a pesar de que los hechos mencionados se ciñen a la vida del santo, salvo algunas conjeturas no demostradas, aunque verosímiles, como el encuentro con fray Luis de León en una librería de Salamanca… Además, para relacionarlo con otra de las cumbres literarias del Siglo de Oro, añade el encuentro del narrador con Cervantes, que le informa del azaroso traslado del cadáver del santo.

El mudejarillo es una recreación de la época y del talante del místico carmelita. Jiménez Lozano sugiere, no trata de describir con detalle unos acontecimientos, sino de poetizar unos rasgos, los sentimientos del personaje central y el ambiente en que se desarrolló su vida, como medio de acercarse a su interioridad. En el tono general de admiración por San Juan de la Cruz hay algunos toques de ironía, para reflejar mejor el contraste entre las dificultades externas –pobreza de la infancia, cárcel en Toledo, incomprensiones en su propia orden…– y la actitud apacible, de desasimiento y abandono en Dios –sentirse nada–, del místico.

Para conseguir su propósito, el autor mima el estilo, elige las palabras para acercarse incluso al lenguaje de la época, describe con riqueza y colorido, pero con el equilibrio necesario para que el relato no pierda amenidad y para no caer en excesos de erudito. La lectura de El mudejarillo deja el espíritu sosegado y supone un regocijante encuentro con la riqueza de la lengua castellana. De este modo, el autor rinde también su homenaje a uno de los escritores que más ha enriquecido nuestro idioma con su poesía mística.