El ímpetu del viento

Luis Núñez Ladevéze

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Apóstrofe. Madrid (2004). 606 págs. 25 €.

A mediados del siglo XV en Lisboa, en el ambiente de los descubrimientos oceánicos y de innovación científica propiciado por el infante don Enrique el Navegante, el abad Dionisio, teólogo y cartógrafo, confía a su pupilo Alejandro los manuscritos e instrumentos náuticos que ha ido recopilando y creando él mismo a lo largo de su vida. En la aventura de poner por obra las teorías del sabio fallecido se unirán una serie de personas como el propio Alejandro, el armador Juan Güiraldes y su hija, prometida de Alejandro, el conde Hubertus y su familia, un rico comerciante judío, un navegante andaluz y otros personajes secundarios. La persecución del poder establecido en un momento de crisis del sistema feudal y revueltas sociales, obliga a este grupo heterogéneo a huir a bordo de la carabela construida según los conocimientos del abad, a la que se ha bautizado con el significativo nombre de Atlántida.

Núñez Ladevéze ofrece una descripción pormenorizada de los usos y tensiones de la época: hay injusticias, persecuciones, duelos entre nobles, predicadores exaltados, hogueras inquisitoriales y debates eruditos entre los peritos de la Escuela de Sagres. Pero por encima de todo será la amistad y la confianza mutua la que permita a un conjunto tan dispar -nobles y plebeyos, castellanos y portugueses, cristianos y judíos- embarcarse en la aventura de alcanzar el confín del océano, superando un temor a lo desconocido alimentado durante siglos.

El autor, catedrático de Ciencias de la Información, ha construido una novela histórica, magníficamente documentada, que podrá ser mejor apreciada por los amantes de la náutica. Al tratarse de una primera novela, le ha faltado a Núñez Ladevéze una mayor contención para no incluir todo lo que sabe. Con una poda de páginas la navegación del lector habría sido más fácil.

Margarita Sánchez