El dios de las pequeñas cosas

TÍTULO ORIGINALThe God of Small Things

GÉNERO

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Anagrama. Barcelona (1998). 382 págs. 2.700 ptas. Traducción: Cecilia Ceriani y Txaro Santoro.

Protagonizan esta novela miembros de tres generaciones de una familia hindú, residentes en Kerala, al sur de la India, a lo largo del siglo XX. Antiguas tradiciones, modernas influencias británicas y la evolución contemporánea tras la independencia coexisten y pugnan en un entramado de relaciones humanas tan inestable y agitado como el contexto social en que se inscriben.

Arundathy Roy, que cuenta con experiencia como guionista de cine y televisión, logra con esta su primera novela evadirse de las imágenes estereotipadas de esplendor y miseria que son frecuentes en los libros sobre su país, para reflejar un ambiente de nivel económico medio-alto.

Su principal mérito para haber obtenido el británico Booker Prize parece estar no tanto en los relativos aciertos de un texto primerizo, sino en la fusión de Oriente y Occidente que predomina en el desarrollo de la acción. Las desavenencias, amores, desengaños de abuelos, padres, tíos, nietos, etc., todos ellos caracterizados como personas algo extravagantes, constituyen un conjunto bastante poco original -exotismos aparte- y que atrae, más que en sí mismo, por el modo en que se presenta.

Toda esta problemática se desarrolla a un ritmo que recuerda el de muchos argumentos cinematográficos y televisivos, con un enfoque retroactivo e introspectivo que en principio parece prometer más de lo que al final realmente ofrece. La cotidianidad de las pequeñas grandes cosas de la vida ordinaria se recubre de palabras engarzadas en frases artificiosas, cuyo oscuro significado no logra sugestionar al lector. Estos intentos de dar profundidad a la trama fracasan en parte por la poca consistencia interior de unos personajes superficiales en los que una vaga religiosidad cristiana está impregnada de fuertes prejuicios ancestrales.

Pilar de Cecilia

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