El cielo enjaulado

TÍTULO ORIGINALCaging Skies

GÉNERO

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Emecé. Barcelona (2004). 404 págs. 21 €. Traducción: Claudia Conde.

Más de medio siglo después, la Segunda Guerra Mundial y los acontecimientos que la precedieron o se derivaron de ella siguen revelándose como una fuente inagotable de relatos. Por eso, una vez que las cifras de los horrores ya han sido descubiertas por la historia y por el arte, se agradece que éste busque ángulos nuevos desde donde aproximarse a aquellos años. Esto sucede en la novela de Christine Leunens, cuya narración abarca unos veinte años de la historia de Austria, desde el auge del nazismo hasta la década que siguió al fin de la guerra. El narrador es Johannes, sólo un niño cuando la doctrina nazi asomó a su escuela en Viena para reclutar soldados que entregaran su vida por aquella raza superior a la que de pronto pertenecían.

Pero Johannes entregó mucho más. Su afiliación a las Juventudes Hitlerianas comenzó por apartarle de su familia, católica y en la resistencia, para después devolverle a ella, tullido desde los primeros bombardeos (paradójicamente transformado en un lastre para una causa nutrida de superhombres) y resentido contra sí mismo. La historia de Johannes cambia cuando, al descubrir a una judía que sus padres esconden en la casa, adquiere una simbólica porción del poder de sus ídolos: decidir sobre la vida o la muerte… incluso después del fin de la guerra. La escritora llama la atención así sobre el modo en que el terror pervive en forma de desconfianza y rencor años después de desaparecer su causa.

La segunda mitad del libro, volcada en la relación de Johannes y la judía Elsa, así como el desenlace de la historia deben ser entendidos de un modo metafórico: cómo una mentira acaba consolidando su propio mundo hasta el punto de convertirse en más real que la verdad, volviéndose imprescindible para el mentiroso y sus víctimas. Si se deja de lado este carácter metafórico, la verosimilitud del libro se resiente: son demasiadas páginas y demasiados años de historia los que ocupa esta invención.

Lo mejor de la novela es su habilidad para detenerse en algunos aspectos por los que otros relatos de aquel periodo, más interesados en señalar la magnitud de la tragedia, suelen pasar de puntillas. Leunens vuelve la vista sobre lo concreto: por qué el sufrimiento puede hacer a unas personas más sensibles pero a otras más crueles, cómo el odio sembrado en una sociedad se refleja en la ruptura de una familia y de qué modo una afrenta a la dignidad humana desdibuja la línea divisoria entre vencedores y vencidos.

Esther de Prado Francia