El calígrafo de Voltaire

Pablo De Santis

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Destino. Barcelona (2001). 208 págs. 13,82 €.

Desde la celebrada Filosofía y Letras (ver servicio 108/98), el escritor argentino Pablo De Santis (1964) mantiene su sólida y definida trayectoria literaria con su cuarta novela. Pero aquí De Santis se atreve con otro recurso al otorgar a la palabra una tenebrosa capacidad para matar.

Siglo XVIII. Dalessius llega a Suramérica procedente de Francia. Trae consigo en un frasco el corazón de Voltaire, para quien trabajó como calígrafo. Desde su destierro, el protagonista narra su historia: el gran adalid de la Ilustración confió en él para algo más que ordenar su biblioteca y transcribir sus legajos. Siguiendo sus instrucciones, Dalessius arriesgará su vida en la investigación de ciertos eclesiásticos y sus macabros planes para acabar con las ideas liberales de Voltaire. Y las pistas le llevarán hasta un extraño inventor que experimenta en la creación de autómatas.

Quizá se trate de la novela más policíaca del autor argentino. Su ritmo es trepidante y el estilo casi telegráfico, de frases cortas e incisivas. De Santis alía estas formas con una narración donde abundan muchos hilos, nombres clave o pistas no del todo claras, lo que sin duda aumenta el aura de misterio. Por contra, jugar con tanto material y verterlo en tan pocas páginas es empresa demasiado arriesgada, si se quiere eludir en el lector cierto regusto de novela inacabada y confusa.

Por otra parte, que el autor tome prestado el tópico de una Iglesia oscurantista como núcleo central de las aventuras del protagonista, no cuadra con alguien que en otras facetas demuestra con suma eficacia su enorme capacidad inventiva. De todas formas, el resultado final de El calígrafo de Voltaire, es el de una novela digna, bien escrita y entretenida.

Pablo de Santiago

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares