Cruzar el Rubicón

Salamandra. Barcelona (2006). 284 págs. 17,90 €. Traducción: María Luz García de la Hoz.

TÍTULO ORIGINALRubicon

GÉNERO

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Esta novela es la séptima de la saga compuesta por el historiador y novelista estadounidense Steven Saylor dedicada a relatar los secretos e intrigas de Roma en los últimos años de la república. La editorial Salamandra comienza por el final, pero quizás recupere las novelas anteriores para el lector en lengua castellana, que fueron publicadas por Planeta y Emecé y algunas están descatalogadas. Merecería la pena.

Julio César acaba de cruzar el Rubicón, retando al Senado romano y a Pompeyo, que opta por abandonar la defensa de Roma y huir hacia el sur de Italia, con la esperanza de trasladar sus tropas a Grecia. En medio de la confusión, en la capital se produce un extraño crimen: un primo de Pompeyo muere asesinado en la casa de Gordiano “el Sabueso”, que ha ejercido durante los últimos años como uno de los más perspicaces investigadores romanos. Pompeyo, airado, encarga al propio Gordiano la solución del caso, llevándose como rehén a su yerno.

La acción lleva a Gordiano a seguir los pasos de Pompeyo camino de Brindisi, en la bota de la península italiana, donde se librará la batalla decisiva. En el camino se topará con un Cicerón algo desmitificado, que nada y guarda la ropa. Hay que apostar por Pompeyo o por César, pero Gordiano está en un aprieto: si no rescata a su yerno, su mujer y su hija le odiarán para siempre. Por eso deberá entrar en una Brindisi sitiada por los cuatro costados: sólo el ingenio y un poco de suerte novelesca le permitirán salir del apuro. El final no defraudará a los seguidores de la novela policiaca.

Saylor ha conseguido un híbrido entre novela histórica y de detectives bastante aceptable. Hay rigor, buena dosificación de la intriga, diálogos de elegante humor y un marco histórico convincente. La descripción de la sociedad romana corresponde más a una mentalidad actual que al contexto histórico, con su consabida crítica de la crueldad, su defenestración de los héroes y su incomprensión hacia la religiosidad antigua. Pero da una buena idea del caos y la desorientación política de la época, en vísperas de una nueva era que se encamina hacia el Imperio.

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