La Revolución Francesa, ese primer intento por instaurar un régimen liberal en Europa, es uno de los acontecimientos más estudiados por los historiadores. Muchas de las ideas que hoy empleamos, como elecciones, soberanía o división de poderes, no estaban más que en la cabeza de unos pocos intelectuales en 1789. Y es fácil mitificar ese hecho (un pueblo que se levanta contra la tiranía), pero complicado analizar las causas e identificar a los protagonistas de la revuelta.
El historiador británico de origen judío, Simon Schama, trata de resolver este rompecabezas de personajes y eventos en una obra que ya es clásica –se publicó originalmente en 1989, con gran éxito–, pero que no se había traducido todavía al castellano. Alejándose de los estudios especializados, el autor explica en este extenso estudio el fenómeno político de la revolución y ofrece una historia global de este, atendiendo a sus razones económicas, sociales, culturales, locales, e incluso domésticas.
Más que el contenido, lo que hace interesante la obra, publicada por primera vez en el Reino Unido, es su estilo, tan propio de los historiadores británicos, que engarza y conecta todos los sucesos que ocurrieron, desde los fisiócratas hasta la muerte de Robespierre, ofreciendo una perspectiva unitaria. Schama ha tratado de que “la historia sea tanto síntesis como análisis, tanto crónica como texto” y ha intentado “infundir vida a un mundo, más que sepultarlo en un discurso erudito”. Lo consigue, puesto que el resultado es una completa inmersión en la mentalidad y las costumbres de la época.
Explica, así, cómo se inició la Revolución a partir del colapso del Antiguo Régimen, pero también la transformación de su espíritu a medida que la revuelta adquiría una dimensión popular, suscitando adhesión y odio. Finalmente hace su aparición la guillotina. Para Schama, la violencia “no fue solo una lamentable consecuencia”, sino que se identificaba con la propia Revolución. Más tibio es a la hora de abordar el anticatolicismo, la expropiación de los bienes eclesiásticos, la persecución de sacerdotes o las revueltas de la Vendée.
No obstante, Ciudadanos es un libro que permite conocer mejor todos los hilos conductores del fenómeno que adelantó otras revueltas y que está en el origen del sistema liberal europeo. Quizá tenga demasiados datos, pero no debe olvidarse que Schama pretende escribir la obra definitiva sobre la Revolución.