Beau Geste

Percival Christopher Wren

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Valdemar. Madrid (2003). 414 págs. 21,06 €. Traducción: León Arsenal.

Beau Geste, una de las novelas de aventuras con más gancho que se han escrito nunca y que muchos disfrutamos en la vieja edición de Juventud, vuelve ahora de la mano de Valdemar.

En la primera parte un oficial cuenta un extraño episodio a un colega: al acudir en socorro de Zinderneuf, encontró a todos sus hombres en sus puestos… pero muertos. Hace todas las conjeturas posibles pero no encuentra una explicación razonable. En la segunda parte, uno de los protagonistas de aquellos sucesos lo explica todo desde el principio: cómo la misteriosa desaparición del zafiro “Agua Azul”, propiedad de Patricia Brandon, conduce a que sus tres sobrinos, Miguel, Digby y Juan Geste, se alisten en la Legión francesa. En Zinderneuf, un puesto avanzado al norte de Nigeria, deberán evitar la locura del desierto que frecuentemente afecta a los europeos, y habrán de lidiar con el sargento Lejaune, “el único hombre que he conocido al que puedo catalogar de malo, de verdaderamente malo, incluso maligno, sin una sola virtud, fuera del coraje”, según afirma el narrador, Juan Geste. (Me gustaba más la traducción anterior: “el único hombre que a primera vista me ha parecido malo, completamente malo, sin una sola virtud ni buena condición, a excepción del valor”). Precisamente la pintura de Lejaune, uno de los malvados con personalidad inolvidable de las novelas de aventuras, es uno de los grandes atractivos de Beau Geste.

Pero hay más: la estructura del relato es inteligente; el pulso narrativo y el clima de intriga tensa que Wren logra crear son excepcionales; y, por supuesto, es decisivo el aura de caballerosidad y romanticismo de los hermanos Geste y, sobre todo, la fascinación que provoca Miguel Geste. Es precisamente su ausencia, en las dos novelas que continúan la historia, Beau Sabreur y Beau Ideal, mucho más flojas y folletinescas, uno de los principales motivos de su gran diferencia de nivel con Beau Geste.

Luis Daniel González