Asesinato en el corazón de Jerusalén

TÍTULO ORIGINALRetzah be-derek Bet Lehem

GÉNERO

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Siruela. Madrid (2003). 380 págs. 20 €. Traducción: Raquel García Lozano.

La israelí Batya Gur (Tel Aviv, 1947) fue profesora en la Universidad de Jerusalén durante más de veinte años. Desde hace más de un lustro se dedica exclusivamente a la literatura. Es autora de una serie de narraciones policíacas protagonizadas por el mismo detective (Michael Ohayon): en España se han publicado El asesinato del sábado por la mañana, Un asesinato literario, Asesinato en el kibbutz, Un asesinato musical y la última, Asesinato en el corazón de Jerusalén. También ha publicado una novela para jóvenes, Espiando a un amigo.

Asesinato en el corazón de Jerusalén contiene algunos ingredientes típicos de la novela policíaca y otros más originales. En este caso, algo tan determinante en las obras de este género como la identidad del criminal y el desenlace final, se conocen desde el principio, ya que el interés de la novela se desvía un tanto de la sorpresa de la intriga. Se trata más bien de unir el argumento de la novela negra con el carácter y la personalidad del policía encargado de resolver el caso, quien basa su éxito en sus dotes de psicólogo.

La novela de Batya Gur se detiene mucho en la situación personal y familiar de Ohayon (hombre mujeriego y que está divorciado). A la vez, describe de manera crítica y realista la situación israelí actual. Se analiza la profunda división que hay entre facciones políticas y étnicas, revelando los odios mutuos que existen en el Estado de Israel en función de la procedencia geográfica y las diferentes clases constituidas por los emigrados de Europa oriental (los ashkenazíes), los norteafricanos y los yemeníes. Al igual que sucede con los relatos del sueco Henning Mankell, este componente sociológico añade profundidad e intensidad a las novelas de Batya Gur.

José Poveda