Anhelo de raíces

Anhelo de raíces

EDITORIAL

TÍTULO ORIGINALPlant Dreaming Deep

CIUDAD Y AÑO DE EDICIÓNMadrid (2020)

Nº PÁGINAS200 págs.

PRECIO PAPEL18,50 €

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

May Sarton nació en 1912 en Wondelgem (Bélgica), de padre belga-estadounidense y madre inglesa. Al estallar la Gran Guerra, la familia se traslada a Estados Unidos. Sarton es autora de poesías, novelas, libros para niños y de diarios y memorias. Falleció en Nueva York en 1995.

En 1958, la escritora decide comprar una finca en Nelson, una aldea de Nuevo Hampshire, en una zona poco habitada, a unas dos horas en coche de Boston. Allí se instala sola y en la casa puede trasladar los muebles, libros y otros enseres que heredó a la muerte de sus padres.

Las tareas de restauración de la vivienda, de acondicionamiento del jardín y la adaptación al ambiente rural y a la soledad están muy bien descritas a lo largo de los quince capítulos del libro, así como las relaciones con los vecinos, personas que no tienen su cultura ni sus costumbres, pero en las que va descubriendo muchas virtudes y un afán solidario que la saca de bastantes apuros. A esto hay que unir las impresiones de algunos escritores y amistades que la visitan de vez en cuando. También es importante la influencia de sus padres y de otras personas, cuya memoria ha procurado que se mantenga en la casa, con detalles en la decoración, en la disposición del jardín, etc.

La pasión por la floricultura, que heredó de su madre, tarea a la que dedica bastante tiempo, la lleva a anotar interesantes comparaciones entre la jardinería y la creación literaria y a reflexionar sobre el papel de la crítica y los ambientes literarios, a los que se muestra más bien reacia…

No se trata de una alabanza ingenua o romántica de la vida rural, pues muestra también las dificultades. La autora emplea una prosa excelente, con descripciones muy precisas, pero no farragosas, para leer con calma y saborearla.