1 de marzo de 1981. Quedaban pocas jornadas de Liga y el Barcelona era líder gracias al fichaje estelar de Quini, el jugador del Sporting de Gijón y máximo goleador de la competición. A la salida del Nou Camp, dos encapuchados secuestran al futbolista y piden a la familia cien millones de pesetas como recompensa.
Aunque este suceso impactó mucho en la época, la verdadera historia es poco conocida y desconcertante. La policía pensó que se trataba de un grupo terrorista, ya que tanto ETA como el GRAPO utilizaban con frecuencia este medio de chantaje y financiación, pero la realidad es que los responsables eran una banda improvisada y totalmente inexperta.
Se nota mucho que el creador de esta serie, el zaragozano Nacho G. Velilla (Perdiendo e…
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