El cine francés tiene un talento especial para tocar la fibra sensible de los espectadores. Y esta película, que ya han visto más de un millón y medio de personas en Francia, es un claro ejemplo. La cinta se anuncia con un claim muy expresivo: “Como Dios no puede estar en todas partes, tuvo que inventarse a las madres”.
El argumento es sorprendente y real. La película adapta la autobiografía de Roland Pérez, un abogado y autor francés que nació en 1963 en París en el seno de una familia numerosa judía de origen marroquí y con una malformación en el pie. Enfrentándose a los vecinos, familiares y servicios sociales, la madre de Roland, Esther, se niega a tratar a su hijo como un discapacitado. Apoyada en su fe, en una constancia a prueba de …
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