Ennio Morricone el maestro

Ennio: el maestro

TÍTULO ORIGINAL Ennio: The Maestro

PRODUCCIÓN Italia - 2021

DURACIÓN 156 min.

PÚBLICOJóvenes

CLASIFICACIÓNSensualidad

ESTRENO13/05/2022

GÉNEROS

GUIONISTAS

DIRECTORES

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

El recientemente fallecido Ennio Morricone (1928-2020) compuso alrededor de 500 bandas sonoras de películas y series tan emblemáticas como El bueno, el feo y el malo, Novecento, La misión o Los intocables. Sin embargo, Hollywood no reconoció su talento hasta 2006 con un premio honorífico por su “contribución al cine”. En 2016 obtuvo la preciada estatuilla, a modo de compensación, por la música de Los odiosos ocho. En el pasado festival de Venecia se estrenó este documental dirigido por el reconocido Giuseppe Tornatore, con quien trabajó en la composición de algunos de sus obras más notables, como Cinema Paradiso o La leyenda del pianista en el océano.

El documental repasa la vida del genial Morricone, centrándose fundamentalmente en las más destacadas bandas sonoras de su carrera, con aportaciones de cineastas reconocidos (Bernardo Bertolucci, Wong Kar-Wai, Roland Joffé, Clint Eastwood, Quentin Tarantino, Oliver Stone), músicos (Bruce Springsteen, Joan Baez, Zucchero, Laura Pausini) y otros colegas compositores –como John Williams, Hans Zimmer o Mychael Danna–, cuya admiración por el compositor manifiesta su reputación y profesionalidad. Quizá la única carencia de esta cinta es la escasa presencia de su biografía personal. Por ejemplo, se podría haber ahondado en el papel trascendental de su mujer, la letrista Maria Travia, con la que compartió su trabajo y un matrimonio de 70 años iniciado con un romance de lo más cinematográfico.

Influido por Stravinsky y la música dodecafónica, Ennio Morricone destaca en sus composiciones por la creación de unas pocas notas clave que se repiten con pequeñas variaciones y se adecuan perfectamente a la escena, matizando la modulación dramática de la historia y los personajes. Tanto es así que, por ejemplo, la banda sonora de Érase una vez en América sonaba durante el rodaje, para que los actores conformasen su actuación a la música.

La cinta funciona como un sentido tributo que trata de reivindicar la figura del maestro Morricone como un gran compositor de música para el cine y como uno de los grandes músicos del siglo XX.

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email

Funcionalidad exclusiva para suscriptores de Aceprensa

Estás intentando acceder a una funcionalidad premium.

Si ya eres suscriptor conéctate a tu cuenta para poder comentar. Si aún no lo eres, disfruta de esta y otras ventajas suscribiéndote a Aceprensa.

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios. Para aceptar las cookies pulse el botón de aceptación. Puede cambiar la configuración u obtener más información aquí.