Periodistas y teólogos

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 1m. 22s.

Contrapunto

Las quietas aguas de las ideologías se han agitado un poco en Francia con un minoritario fenómeno bautizado como “nacionalbolchevismo”. En una serie de artículos publicados en revistas marginales, algunos militantes comunistas y otros de extrema derecha han propugnado una alianza entre ambas fuerzas para luchar contra el capitalismo y defender la soberanía nacional. El PC francés ha acabado por condenar oficialmente este híbrido, que no parece tener mucho futuro.

La consecuencia más importante es que alguno puede perder su empleo. Es el caso de Jean-Paul Cruse, militante comunista y veterano periodista del diario Libération. Cruse había defendido la alianza entre la derecha y los comunistas para luchar contra “la balcanización del mundo bajo las órdenes de Wall Street, el sionismo internacional, la Bolsa de Francfort y los enanos de Tokio”. Demasiado incluso para un periódico de izquierdas. La dirección y la redacción de Libération han recordado a Cruse que sus opiniones violan los principios ideológicos del diario y le han pedido que se vaya.

Eso le pasa por ser periodista y no teólogo. Si fuera un teólogo católico y hubiera sido apartado de la enseñanza por propugnar la alianza entre la Iglesia y algún -ismo hasta entonces considerado incompatible, el propio Libération le consideraría un mártir de la libertad de expresión y un heraldo del indispensable pluralismo en la Iglesia. Pero como es un periodista que ha entrado en conflicto con la línea de su diario, corre el riesgo de convertirse sólo en un parado.

Ignacio Aréchaga

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares