Una breve semblanza de Álvaro del Portillo, recién beatificado, rescata testimonios y anécdotas sobre su capacidad para dedicarse al servicio de los demás.
Ante el Sínodo de la Familia, la idea de admitir a la comunión a los divorciados vueltos a casar por lo civil ha provocado un debate con intervenciones de cardenales y teólogos.
En torno a la beatificación de Álvaro del Portillo, el anterior prelado del Opus Dei, se han publicado relatos y comentarios sobre su personalidad y el afecto que suscita en personas de gran parte del mundo.
La Santa Sede publica su réplica definitiva al informe de un Comité de la ONU que le reprochó no haber hecho lo suficiente ante los casos de abusos de menores.
Con motivo de la beatificación de Álvaro del Portillo, un encuentro ha reunido en Madrid a responsables de 40 iniciativas de solidaridad, que respondieron a la inspiración o el impulso del que fue prelado del Opus Dei.
En su visita de apenas 12 horas al pequeño país balcánico, el Papa Francisco alabó el ejemplo de los mártires y lanzó un mensaje categórico contra quienes usan la religión como pretexto de la violencia.
La gran mayoría de cristianos iraquíes se están manteniendo fieles a su fe, pese a la extrema violencia que los amenaza, dice el misionero Luis Montes, de Bagdad.
Hay figuras que crecen con el paso de los años. Así ocurre con Álvaro del Portillo (1914-1994), que será beatificado en Madrid el próximo 27 de septiembre.
El filósofo Robert Spaemann explica el atractivo del matrimonio católico y el desafío que las enseñanzas de la Iglesia deben suponer en un contexto de aceptación generalizada del divorcio.