Los ángeles vuelven a la tierra

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 2m. 1s.

Contrapunto

Durante una serie de años los ángeles han estado en cuarentena. Muchos “expertos religiosos” dictaminaron que el hombre moderno ya no podía creer en semejantes espíritus puros. Es verdad que resulta imposible abrir la Biblia sin toparse con ellos, pero aseguraban que esa presencia se debía a la influencia del zoroastrismo. Así que los ángeles desaparecieron de manuales de teología y de algunos catecismos, aunque no fueran el holandés.

Pero una de las características más comprobadas del hombre moderno es su afición a desmentir a los autodenominados expertos religiosos que aseguran conocerle. Así que desde hace tres años los ángeles causan furor en Norteamérica y, como todo lo que nace allí, ya se nota su influencia aquí. Según una encuesta de la revista Time, que los escogió como tema de portada hace un año, el 69% de los norteamericanos afirman creer en los ángeles (cfr. servicio 7/94). Las representaciones clásicas de ángeles se venden como rosquillas. Hay tal profusión de títulos sobre los ángeles que algunas librerías les dedican ya una sección especial. El cine y la televisión introducen a los personajes angélicos en sus historias. Y hasta se celebran congresos de Angelología.

Es verdad que en esta moda influye también el cultivo de lo esotérico por parte del movimiento New Age. Pero esto revela qué poco sentido tiene que los cristianos pongan en sordina una creencia tradicional, que luego es recuperada como un “descubrimiento” por un competidor. Y si algunos teólogos habían descalificado la presencia de los ángeles en la Biblia atribuyéndola a una “contaminación” de otras religiones, ahora esto se ve como un signo más de credibilidad. Así lo advertía el New York Times en un reciente editorial, al decir que, en una época sectaria, “los ángeles representan el no sectarismo: son comunes al cristianismo, al judaísmo, al islam y al zoroastrismo. Para los budistas cumplen el mismo papel -seres celestiales al servicio de los mortales con problemas- que para los hinduistas”.

En el Catecismo de la Iglesia Católica los ángeles han vuelto a encontrar su puesto. Y hasta es posible que lleguen a reconquistar el favor de las facultades de teología. Quizá con la inspiración angélica los “expertos religiosos” llegarían a comprender mejor al hombre moderno.

Ignacio Aréchaga

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares