Argelia: nuevo código de familia más favorable a las mujeres

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La tendencia a reformar el derecho de familia en un sentido más favorable a la mujer se afianza en el Magreb. Si el año pasado se cambió el Código de Familia en Marruecos (cfr. servicio 160/03), ahora el gobierno de Argelia ha preparado un proyecto de ley para favorecer la igualdad entre el hombre y la mujer en el seno de la familia.

La actual ley argelina sobre la familia data de 1984 y consagra la desigualdad casi siempre a favor del esposo. Los islamistas se oponen a puntos fundamentales de la reforma.

Prometido por el candidato Bouteflika en 1999, el nuevo proyecto es fruto del trabajo en grupo bajo la guía del Ministerio de justicia, realizado durante el verano con notable discreción. El texto es innovador en ciertos puntos, y conservador en otros. Los dos puntos más discutidos son la poligamia y el consentimiento obligatorio del tutor (normalmente el padre) de la novia para que pueda casarse. Respecto a la poligamia, tema muy sensible en Argelia, aunque en la práctica poco corriente, el proyecto dice lo siguiente: “Está permitido contraer varios matrimonios, pero es necesario pedir autorización al juez del lugar donde residen los esposos”. El tribunal deberá tener en cuenta el motivo invocado por el marido, verificar que las esposas consienten y que el marido está en condiciones de ofrecer a sus mujeres “la equidad y las condiciones materiales necesarias para vida conyugal”.

Pero, a juicio de los islamistas, esto es una “injerencia de la justicia”. Según sostiene Abdelrazak Makri, dirigente del Movimiento Social para Paz, “el juez no tiene que interferir en un asunto tan íntimo. Si la mujer está enferma, o es estéril, la poligamia puede ser una solución preferible al divorcio. ¿Es mejor engañar a la esposa o tener una segunda mujer a la luz del día?” (“Le Monde”, 29-09-2004).

El segundo punto a debate es aún más importante en Argelia, pues afecta más a la igualdad entre el varón y la mujer. En la ley de 1984, el permiso del tutor o padrino de la novia (el “ouali”) es indispensable para la misma validez del matrimonio. El nuevo proyecto suprime esta figura, sin más: “La mujer mayor tiene plena capacidad para contraer matrimonio”. Y en otro lugar: “El contrato de matrimonio se establece por el intercambio del consentimiento de los dos esposos”.

Los islamistas reclaman el mantenimiento del “ouali”. “El matrimonio no es únicamente la unión de dos personas-subraya Makri-; es también una alianza entre familias”. Por otro lado, la abogada Ait-Zai replica: “A causa de esta tutela matrimonial, la mujer argelina es considerada como una menor de edad toda su vida”.

Ante esta polémica, el jefe del Estado debe decidir entre la disyuntiva de aprobar la reforma mediante órdenes ministeriales o, según la hipótesis más probable, dejar que se debata en el Parlamento. Los islamistas solicitan un referéndum sobre esta ley, pero el gobierno actual posee mayoría parlamentaria para impedirlo.

Respecto al divorcio, también la esposa podrá pedirlo por diez motivos establecidos en la ley. En caso de divorcio, la mujer no correrá el riesgo de ser expulsada con sus niños si el marido no le asegura un alojamiento “decente”. En cambio, nada se dice sobre la herencia, donde la parte del varón seguirá siendo el doble que la de la mujer. Sigue prohibido, además, el matrimonio de una musulmana con un no musulmán, mientras que un musulmán puede casarse con una mujer cristiana o judía.

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