La ONU no puede pagar sus misiones de paz

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Duración lectura: 2m. 29s.

El fin de la “guerra fría” dio paso al llamado Nuevo Orden Mundial, solemnemente proclamado en la “cumbre” de la ONU de enero de 1992. Superada la rivalidad entre bloques, se pretendía dar a la ONU el papel de verdadera autoridad mundial, con poder efectivo, para mediar en los conflictos y proteger los derechos humanos, de acuerdo con el nuevo principio de “injerencia humanitaria”. En consecuencia, se han multiplicado desde entonces las misiones de paz de la ONU. Pero en los responsables de la organización cunde ahora el desaliento ante la falta de cooperación de los Estados miembros para sostener las intervenciones. Las quejas expresadas por el secretario general, Butros Ghali (ver servicio 147/93), han sido repetidas de forma cruda por un alto funcionario de la ONU, que ha querido permanecer anónimo, en una reunión con periodistas de la que informa Le Monde (15-XII-93).

El entusiasmo por el Nuevo Orden Mundial se enfría cuando llega la hora de aportar dinero o tropas para las fuerzas de pacificación. De los 184 países que componen la ONU, sólo seis han pagado sus cuotas íntegras. Pese a que la “cumbre” del año pasado aprobó aumentar el presupuesto de los “cascos azules”, los Estados -señaló el funcionario- deben a la organización 1.600 millones de dólares, de los que 1.100 millones corresponden a operaciones de paz. Estados Unidos adeuda la mitad de esa suma. Este país, que durante la “guerra fría” fue la columna vertebral de la organización, ahora parece querer desprenderse de la carga.

Actualmente hay unos 80.000 “cascos azules” en 22 misiones de paz por casi todo el mundo -principalmente en África, Asia y Oriente Próximo-, con un coste anual de unos 2.800 millones de dólares. “Pasamos el tiempo mendigando dinero”, dijo el funcionario a los periodistas.

Un ejemplo de la apatía de los Estados miembros es el caso de Somalia, mencionado por el funcionario. Ante la despedida de las tropas francesas y belgas a fin de año, y la de los americanos, prevista para el próximo 31 de marzo, la ONU se ha dirigido a 42 países para que envíen tropas, pero ninguno ha respondido. Sobre la guerra de Bosnia, el mismo funcionario declaró a los periodistas: “No contamos con la voluntad política de los Estados miembros ni con la buena voluntad de las partes: ¿qué quieren que hagamos?”

Los miembros de la ONU siguen, en teoría, empeñados en instaurar el Nuevo Orden Mundial. Tras vencer la oposición de no pocos países -principalmente islámicos, africanos y asiáticos-, se va a crear el puesto de alto comisario de la ONU para los derechos humanos, sin poder coactivo. Éste era uno de los principales objetivos de la conferencia sobre derechos humanos, celebrada en Viena en junio pasado; pero en aquella ocasión, por falta de suficiente acuerdo, no se pudo pasar de recomendarlo a la asamblea general de la ONU (ver servicio 90/93).

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