Carmen-Maja Antoni
Haneke logra su mejor película (Palma de Oro en Cannes y triunfadora en los premios del Cine Europeo) y sigue siendo el mismo, abrumado (¿seducido?) por la culpa y sin querer buscar respuestas.
Cuatro candidaturas a los Oscars para una película desoladora sobre los crímenes del nazismo que se estanca en una morosa y morbosa metáfora sexual.

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