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“Zorra”: tanta lucha para esto

publicado
DURACIÓN LECTURA: 2min.
Zorra Eurovisión

Ha sido la noticia del fin de semana. España va a Eurovisión con una canción superfeminista y empoderante que se llama Zorra. Un tema en el que Nebulossa, la intérprete –por cierto, de voz justita y algún gallo–, baila con dos tipos en tanga, corsé y tacones mientras cientos de voces gritan desgañitándose emocionadas: “zorra, zorra, zorra, zorra”.

Yo, que con el subidón de un tema pegadizo y pegajoso, el público vote un sábado por la noche desde su sofá puedo llegar a entenderlo, pero convertir este tema en un alegato feminista, por ahí no paso.

Dice Nebulossa en la letra que “cambiar por ti me da pereza”, y a mí lo que me da pereza, una pereza infinita, es tener que explicar por qué este tema me parece la última broma pesada del peor de los machismos. Ese que dice que, a base de repetir “soy una zorra de postal”, la mujer se apropia del insulto, se empodera y aquí paz y después gloria. Que el feminismo era eso: gritar soy una zorra y abrirse una cuenta en Onlyfans. Tantos siglos de lucha, de pelear por el derecho al voto, por la igualdad salarial o por la conciliación, tantas décadas defendiendo la idéntica dignidad de hombres y mujeres y combatiendo la cosificación y el sexismo, cuando todo se hubiera solucionado reapropiándose del dichoso calificativo. Con lo que nos ha costado a algunas empoderarnos y mira que era fácil. De haberlo sabido nos hubiéramos ahorrado muchos disgustos, mucho tiempo y muchos esfuerzos.

Y, además, hay que contemplar el bochornoso espectáculo del que –o de la que- aplaude y grita “zorra” como si fuera el colmo de la transgresión. Como si nadie antes hubiera cantado nada parecido. “Que tiemble Eurovisión”, llegué a leer ayer como si en el festival, hasta ahora, solo hubieran concursado coros de voces blancas o de monjes contemplativos. En esa misma línea del ridículo están las declaraciones de Pedro Sánchez que piensa que la alternativa a Nebulossa era llevar a Eurovisión el Cara al sol. Y te tienes que reír. Por no llorar.

Por último, ni siquiera en la reasignación del término es original la zorra de Nebulossa. Que ya lo hizo Rigoberta Bandini con mucha más inteligencia en Perra, un tema con una letra feminista que jugaba con el sentido real de la palabra y con las ventajas que tenía ser una hembra de perro; la libertad, una vida más sencilla y la independencia del juicio ajeno. Una cosa más sutil.

En cualquier caso, y como sentenciaba ayer Alberto Olmos, ni perras ni zorras: “me gustaba mucho más cuando queríais que nuestras hijas fueran ingenieras”.

Y que las llamen jefas. Que siempre será más empoderante mandar que zorrear. Digo yo…

Ana Sánchez de la Nieta
@AnaSanchezNieta

5 Comentarios

  1. ¡Esperpéntico! pero ella y ellos (los que bailan), se creen que son los más modernos de toda Eurovisión. Da igual, Eurovisión, ya no es lo era, y no hay ni una canción con melodía, ni con ritmo. Ni tan siquiera como el zumba. Y luego, claro, el voto de los agitadores. Le dan al móvil y ¡Viva la vulgaridad y el mal gusto! ¿Alguien se acuerda de quién ganó el Festival de Eurovisión de hace 3 años?

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