Las revelaciones sobre la “trama rusa” para influir en la opinión pública en EE.UU. muestran que las redes sociales son inevitablemente manipulables, y que la inteligencia artificial no va a arreglar el problema.
A las grandes empresas de tecnología, sobre todo Google y Facebook, se les piden cuentas por prácticas anticompetitivas, enganchar a jóvenes y difundir bulos.
Al conseguir clonar primates por primera vez, China muestra su determinación de alcanzar el número uno mundial en biomedicina, en parte gracias a su permisivismo bioético.
Los experimentos con las nuevas técnicas de manipulación genética más aireados están hechos en embriones, pero los mayores progresos están en terapias para pacientes ya nacidos.
Quizá algún día se consiga, mediante la corrección del genoma, que nazcan niños libres de enfermedades hereditarias. Entre tanto, los experimentos usan y destruyen embriones humanos.
Después de usar o consumir, dejamos a nuestras espaldas una extensa huella de residuos. La basura se acumula, pero también se multiplican las iniciativas para reciclar, reutilizar, prolongar la duración de los artículos, reducir vertidos.
Raro caso de país desarrollado sin cobertura sanitaria universal, Estados Unidos puso en marcha una original fórmula, el “Obamacare”, que va a ser abandonada sin dar tiempo a comprobar si funciona.
Las diferencias entre los dos candidatos a la presidencia de Francia son grandes y no se reducen a las posturas sobre la inmigración y la Unión Europea.
Aunque ni Macron ni Le Pen pertenezcan a los partidos dominantes y puedan invocar el favor popular, el que salga elegido necesitará el apoyo de un Parlamento que no estará bajo su control.