La familia es un ámbito clave para la transmisión de la fe. Lo fue ya también en los comienzos del cristianismo. Por eso no está fuera de lugar ver cómo se desenvolvían las familias cristianas en medio del ambiente pagano de los primeros siglos.
The Marriage Foundation, un “think tank” británico creado por jueces de familia, recuerda que las parejas de hecho son más frágiles que los matrimonios.
El proyecto aprobado en comisión por el Senado belga permite dar muerte a los niños que la pidan en caso de enfermedad terminal y con consentimiento de los padres.
Un proyecto creado por tres matrimonios para dar acogida a niños y gestionar una casa materno-infantil, junto con un centro de día para la formación profesional de jóvenes.
Los segundos y sucesivos matrimonios tienden a ser más inestables que los primeros, y han de afrontar problemas añadidos a los habituales de la convivencia familiar.
La acogida de la Iglesia a los divorciados vueltos a casar debe hacerse en la verdad, y por eso no incluye admitirlos a la comunión. Un artículo del prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, Gerhard Ludwig Müller, explica las razones.
Una coalición de más de 60 congresistas republicanos y demócratas presenta un proyecto de ley para impedir que se discrimine a quienes piensan que el matrimonio es la unión entre un hombre y una mujer.
Fuente: Center for Applied Research in the Apostolate
El porcentaje de los casados alguna vez que se han divorciado es más bajo entre los católicos que entre los de otras confesiones religiosas y los que no se identifican con ninguna.
Francia no inscribe a los hijos nacidos de “vientres de alquiler” y renuncia a renegociar las convenciones bilaterales con países que no reconocen las uniones homosexuales.