EE.UU.: el divorcio es alto, pero menos frecuente entre los católicos

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Una versión de esta reseña se publicó en el servicio impreso 76/13

En Estados Unidos, los católicos alguna vez casados que se han divorciado son el 28% (algo más de 11 millones de estadounidenses), en comparación con el 42% de los que no se identifican con una confesión religiosa, el 39% de los protestantes y el 35% de los que pertenecen a otras confesiones, según los últimos datos publicados por el Centro de Investigación Aplicada al Apostolado (CARA) de la Universidad de Georgetown.

Durante muchos años, en ese país se ha convertido en un lugar común decir que uno de cada dos matrimonios acaba en divorcio. Este dato se obtiene al dividir la tasa bruta anual de divorcios (número de divorcios en un año por cada 1.000 habitantes) por la tasa bruta anual de matrimonios (número de matrimonios celebrados ese año por cada 1.000 habitantes).

Pero esta forma de medir la frecuencia del divorcio no refleja bien la realidad, porque las rupturas de un año no guardan relación con los matrimonios contraídos ese año (salvo las contadas ocasiones en que los divorcios se producen a los pocos meses de la boda).

Por este motivo, los investigadores del CARA han preferido fijarse en el porcentaje de los casados alguna vez que se han divorciado. Analizan los datos de 2010 y 2012 recogidos en la General Social Survey (GSS), una encuesta muy prestigiosa que recopila datos demográficos y actitudes sociales de los estadounidenses.

Las encuestas de esos dos años sitúan en 36% el porcentaje total de los estadounidenses casados alguna vez que se han divorciado. Por debajo de la media nacional solo están los católicos: el 28% en las encuestas de la GSS y el 32% en otra realizada en 2007 por el CARA.

Esta última encuesta muestra también que la frecuencia del divorcio entre los católicos varía según la adscripción religiosa de su cónyuge. El porcentaje de los católicos alguna vez casados que se divorciaron de un protestante es del 49% y el de los que se divorciaron de un cónyuge sin confesión religiosa del 48%, en comparación con el 27% de los que se divorciaron de un católico. En EE.UU. tres de cada diez católicos casados tienen un cónyuge que no es católico.

Disminuyen las bodas y las nulidades
En 2011 se celebraron 163.775 bodas por la Iglesia católica, lo que supone el 7,7% del total de matrimonios celebrados en EE.UU. (2,1 millones). Los católicos representan el 22% de la población estadounidense.

El número de nulidades solicitadas por los católicos estadounidenses ha bajado en las dos últimas décadas a la par que las bodas. En 1990 hubo 326.079 bodas por la Iglesia y una petición de nulidad por cada 4,5 matrimonios, mientras que en 2011 hubo una petición por cada 6 matrimonios.

EE.UU. sigue siendo el país con más peticiones de nulidad (el 49% de las presentadas anualmente en la Iglesia católica). Según explica a National Catholic Register Mons. Rick Hilgartner, director de la Secretaría para el Culto Divino de la Conferencia Episcopal estadounidense, una razón de que haya tantas peticiones de nulidad en ese país tiene que ver con las conversiones al catolicismo: algunos divorciados y vueltos a casar fuera de la Iglesia piden la nulidad de su primer matrimonio cuando se convierten.

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