Las numerosas familias de dos hijos

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En España las estadísticas dicen que las familias cada vez tienen menos hijos. Y, sin embargo, según las leyes, cada vez hay más familias numerosas o que reúnen las condiciones para serlo. Este misterio se explica por la creciente tendencia del legislador a cambiar los conceptos cuando no puede cambiar la realidad. En la recién aprobada ley de Presupuestos se ha dado un paso adelante en esta línea al determinar que las familias monoparentales, con dos hijos a cargo, gozarán de las mismas ventajas que las familias con tres hijos, o familias numerosas en sentido estricto.

El traje legal de la familia numerosa se ha ido ensanchando a medida que se encogía el tamaño de la familia. La natalidad está en baja desde mediados de los años setenta. Pero el corte drástico se nota sobre todo en el tercer hijo, como puede apreciarse en la tabla:

Este número se ha ido ajustando en reformas legales recientes. Gracias a una reforma en la ley de Seguridad Social, las familias de viudos o viudas con dos hijos pasaron a ser consideradas familias numerosas. En la ley del cheque-bebé de 2.500 euros, los hijos de familias monoparentales reciben -como los de familia numerosa- un extra de otros 1.000 euros. Y con la enmienda ahora aprobada a la ley de Presupuestos, a propuesta de Izquierda Unida, también serán familias numerosas las monoparentales, con dos hijos a cargo, para que “no sufran agravio comparativo” con respecto a los viudos.

Da la impresión de que, aunque se diga que todos los modelos familiares son igual de normales y buenos para los niños, luego hay que proteger de un modo especial a las familias monoparentales para suplir sus carencias. Sin duda, habrá que proteger a toda familia que lo necesite. Lo que se entiende menos es que para eso haya que calificar como “familia numerosa” a familias tan reducidas que son solo necesitadas.

Pero, si de agravios comparativos se trata, sin duda las familias de tres o más hijos tendrían mucho que decir respecto a los exiguos beneficios que la legislación les reconoce y que les impide disfrutar de un nivel de vida comparable al de familias más reducidas.

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