Primera escuela pública inglesa promovida por las familias

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Duración lectura: 2m. 7s.

Después de 40 años, el distrito londinense de Lambeth ha vuelto a inaugurar una escuela de enseñanza secundaria. Las necesidades eran acuciantes. De acuerdo al grupo de presión Secondary Schools Campaign in Lambeth (SSCIL), había más o menos la mitad de las plazas de secundaria necesarias para atender a todos los alumnos de la zona.

Muchos chicos y chicas de esa edad ya no tendrán que hacer viajes de más de una hora para ir al colegio, a partir de este curso habrá menos agobios durante el verano para aquellos padres cuyos hijos pasan de primaria a secundaria en ese barrio popular del sur de Londres, y la mayor competencia contribuirá a elevar el bajo nivel de calidad educativa.

El nuevo centro, Elmgreen School, acoge a 180 alumnos, y se espera que llegue en los próximos años hasta un número en torno a los mil. Pero la mayor novedad de esta iniciativa consiste en que es la primera escuela pública del país que ha sido promovida por los propios padres del distrito.

Un grupo de 380 padres ha visto coronado el esfuerzo de años de presión a las administraciones, trabajo conjunto y organización. En 2000 se creó SSCIL; en 2001, el ayuntamiento reconoció que eran necesarias nuevas escuelas e hizo saber que estaría dispuesto a apoyar una iniciativa promovida y dirigida por los padres de alumnos; fue en 2003 cuando ésta tomó cuerpo. Cuatro años después, la escuela ha sido inaugurada.

Aunque financiada con fondos públicos, solo 8 de los 20 miembros del cuerpo directivo son elegidos por las administraciones. Los otros 12 son padres u otras personas elegidas por la Parent Promoters Foundation (PPF), la entidad jurídica que reúne a los padres y que tiene la propiedad sobre los inmuebles. El ayuntamiento es responsable de establecer la política de admisiones y del personal, además de sostener económicamente la escuela. La PPF lleva la voz cantante en el funcionamiento cotidiano del centro.

La concejal para infancia y juventud del distrito, Sally Prentice, se ha mostrado encantada de acoger la primera iniciativa de este tipo en todo el país. “Las investigaciones demuestran que cuando los padres están activamente implicados en la educación de sus hijos, estos tienen éxito en la escuela”, ha dicho. Además de servir para elevar la calidad educativa en esta periferia del sur de Londres, la iniciativa supone un ejemplo de libertad de enseñanza y de cooperación entre administraciones y sociedad civil.