Los rectores alemanes proponen que los catedráticos no sigan el modelo de funcionario

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 2m. 48s.

Colonia. La retribución de los profesores universitarios alemanes debería depender de su rendimiento, no de los convenios colectivos, según ha propuesto la Conferencia de Rectores Universitarios en su asamblea general, celebrada recientemente en Bonn. En el documento final, los rectores recomiendan la aplicación de un sueldo base al cual se le añadan complementos que varíen según la función y responsabilidad profesionales. Las conclusiones de la asamblea tendrán un carácter orientativo en las negociaciones con el Gobierno federal y los respectivos Länder, responsables directos de la gestión de las universidades.

La reforma propuesta pretende mejorar la calidad de la enseñanza y de la investigación, en una coyuntura caracterizada por el aumento del número de estudiantes y la disminución relativa del presupuesto destinado a educación. Según afirmó el presidente de la Conferencia de Rectores Universitarios, se trata de que las universidades tengan mayor autonomía para elegir a sus profesores, dándoles la posibilidad de contar con profesionales bien cualificados.

El sueldo base que los rectores proponen debe ser igual para todos los catedráticos, lo que supondría eliminar las diferentes categorías salariales actuales. Además, los aumentos salariales, en vez de regirse por criterios de edad (bienios), dependerían exclusivamente de los resultados obtenidos, así como de las funciones asumidas dentro de la universidad. Entre los criterios que los rectores citan figuran, por ejemplo, los premios y becas recibidas, el número de alumnos y actividades docentes dirigidas, las funciones y cargos ocupados -tales como rectorados, decanatos, dirección de grupos de investigación, etc.-, así como las actividades extraacadémicas realizadas.

Los rectores pretenden también promover las cátedras a tiempo parcial. Éstas, según dicen, aumentan las posibilidades de cooperación en actividades ajenas a la docencia, lo cual es especialmente importante en materias como la Medicina o la Arquitectura, donde tanto las universidades como el Estado tienen interés en que los profesores adquieran conocimientos prácticos avanzados.

Entre las propuestas aprobadas está también la de modificar el sistema de acceso a la cátedra. En la actualidad, para ser catedrático en Alemania hay que realizar el doctorado y después la habilitación. Durante la habilitación se trabaja junto con otro catedrático y, de manera paralela a la actividad docente, se elabora un trabajo de investigación que ha de ser defendido ante un tribunal. Una vez aprobada la habilitación, se recibe el título de profesor. Después, los candidatos a ocupar una cátedra determinada han de presentarse a una prueba en la universidad correspondiente. En la actualidad la edad media de acceso a la cátedra se sitúa en torno a los 40 años, edad que los rectores consideran tardía.

Los rectores proponen simplificar este sistema. Según su propuesta, los asistentes universitarios que hayan realizado una tesis doctoral con una nota superior a la media, o que hayan tenido unos resultados de investigación excepcionales, podrían ser contratados como catedráticos por un período de prueba no superior a seis años, al término del cual el contrato se haría por un período ilimitado. El segundo contrato deberá realizarse, en cualquier caso, en una universidad distinta a la de origen.

Vicente Poveda

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares