Alemania mantiene su “no” a las tasas académicas

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Duración lectura: 3m. 42s.

Berlín. El gobierno alemán mantiene su negativa a introducir tasas académicas en las universidades, pese a que la mala situación de las arcas públicas está afectando especialmente a los presupuestos de Educación. El canciller Gerhard Schröder y su ministra de Educación y Ciencia, Edelgard Bulmahn, reafirmaron recientemente que el estudio de la primera carrera seguirá siendo gratuito e instaron a los Estados federados, responsables de la gestión de las universidades, a buscar vías alternativas para la financiación de la enseñanza superior. Aun así, en la coalición de gobierno son cada vez más las voces que exigen la introducción de tasas académicas con el fin de dotar de mayores medios a las universidades.

A principios de este mes, varios políticos jóvenes del Partido Socialdemócrata (SPD), entre ellos el secretario de Estado de Educación Christoph Matschie, presentaron un documento estratégico según el cual el objetivo debe ser mejorar la calidad de la enseñanza, y para ello, si fuera necesario, las universidades tendrán que dejar de ser gratuitas. No obstante, consideran que, dentro de lo posible, se debe mantener la exención de tasas académicas para las primeras carreras, uno de los puntos fundamentales en el programa de la coalición de socialdemócratas y verdes.

En Alemania, el número de alumnos en la enseñanza superior ha aumentado de 1,8 millones en 2000 a 2,03 millones en 2003. Esto, unido a los recortes presupuestarios en numerosos Estados federados, está llevando a una considerable reducción en los gastos por estudiante. Si en 2000 el Estado gastaba una media de 10.237 euros por alumno y año, en 2003 el importe se redujo a 9.899 euros.

Dicha caída se nota en el día a día y muchas universidades tienen que luchar contra la masificación y hacer frente a una reducción de su oferta académica. La situación es especialmente grave en Berlín, donde las arcas de la ciudad-Estado están al borde de la quiebra y el gobierno regional de socialdemócratas y poscomunistas ha decretado considerables recortes presupuestarios. Aquí, los estudiantes están llevando a cabo espectaculares acciones de protesta desde principios de curso, aunque también las ha habido en otras regiones del país.

Mientras tanto, son ya nueve los Estados federados alemanes que han introducido tasas académicas para las segundas carreras o que han decretado penalizaciones económicas para aquellos alumnos que necesiten para obtener el título considerablemente más tiempo del estipulado en los planes académicos. Al mismo tiempo, el Tribunal Constitucional tiene pendiente de decisión una demanda de seis Estados federados gobernados por la Unión Cristiano-Demócrata (CDU) en contra de la prohibición de cobrar tasas a los estudiantes de primeras carreras estipulada en la Ley de Universidades.

Implicar al sector empresarial

Pese a la escuálida situación de los presupuestos universitarios, el canciller Schröder propuso recientemente la creación de universidades públicas de elite, que puedan competir con centros estadounidenses de prestigio mundial como Harvard. Los planes, que se encuentran todavía en un estadio inicial, prevén ampliar y financiar con fondos del gobierno federal la Universidad Humboldt de Berlín. Según la ministra Bulmahn, se podría llegar a crear diez universidades de elite en todo el país, dotando de fondos adicionales a centros ya existentes y permitiendo que éstos puedan seleccionar mejor a sus alumnos.

Como alternativa para mejorar la financiación de las universidades, Schröder ha propuesto que los Estados federados inviertan en educación los fondos adicionales conseguidos por la subida en el impuesto de herencias y transmisiones. Al mismo tiempo, varios políticos de la coalición “rojiverde” sugirieron que el Bundesbank venda parte de sus reservas de oro para que éstas sean invertidas en educación e investigación. La propuesta está siendo estudiada por el presidente del Banco, Ernst Welteke.

Al mismo tiempo, el Ejecutivo federal espera que el sector empresarial se implique cada vez más en el mundo universitario. Este mes, Schröder comenzó una serie de reuniones con empresarios, entre ellos los presidentes de Deutsche Telekom, Siemens, Lufthansa, Bertelsmann y Schering, con el fin de recabar ideas para mejorar el sistema educativo y llevar al país a la cabeza de la investigación y la alta tecnología.

Vicente Poveda

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