Un “biopic” que se sostiene por sus actuaciones, erotismo “queer” disfrazado de drama deportivo, varias secuelas solventes y un ejemplo de cómo sacar partido a una trama trillada.
El filme de Alauda Ruiz de Azúa, que ahora sale en plataformas, ha suscitado desde su estreno un amplio e intenso debate sobre la familia, la fe o la tolerancia.
El éxito de esta saga, y del género al que pertenece, el “domestic noir”, obedece a lo adictivo de unas intrigas teóricamente realistas –aunque con giros inverosímiles– y muy estereotipadas.
En plataformas como TikTok o Instagram, muchos jóvenes reciben incentivos para colgar o consumir contenidos subidos de tono, lo que acaba normalizando la autoexplotación sexual.
Mediante la evocación de diversos encuentros personales con lo bello, en obras literarias o en sucesos corrientes, el autor ofrece una breve pero sugerente guía para educar la mirada estética.
A través de la vida del músico, el autor retrata las convulsiones internas de una Ilustración que se abría a una concepción nueva de la vida y del arte.
El éxito de estas novelas, la mayoría de ellas japonesas o surcoreanas, se explica en buena medida por su carácter terapéutico, y también por su sencillez –o simpleza– literaria y filosófica.
Distintas iniciativas muestran la capacidad de la IA para facilitar el proceso creativo y de edición, pero la conexión emocional con las canciones “humanas” sigue siendo mayor.
Predominan los géneros de puro entretenimiento y los enfoques dirigidos al público femenino. El contorno de la literatura juvenil se difumina y la lectura digital crece.
Una exposición en el Caixa Forum de Madrid permite recorrer la aventura artística e intelectual del pintor francés, en su progresiva esencialización de la forma y el color.
Tras Australia, Pedro Sánchez también anuncia un veto a estas plataformas para menores de dieciséis años. Te ofrecemos una selección de artículos para entender mejor el contexto.