El latín con acento tejano

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Duración lectura: 2m. 44s.

En los dos países no latinos de Norteamérica, varias organizaciones de profesores fomentan el estudio de las lenguas clásicas, sobre todo el latín. En Estados Unidos, una de las más importantes es la Asociación de Estudios Clásicos del Medio-Oeste y del Sur (CAMWS), la zona donde más ha crecido la enseñanza del latín en los últimos años. En Canadá actúan, con menos éxito hasta ahora, la Asociación de Estudios Clásicos de Ontario y la Asociación de Profesores de Latín del Quebec.

Los Estados Unidos cuentan con 189.000 alumnos de Secundaria que estudian latín, número que ha ido creciendo en las dos últimas décadas (ver servicio 173/98). Los principales responsables de este auge son los profesores, que han optado por un sistema de enseñanza atractivo para los adolescentes. Usan las mismas técnicas que las empleadas para los idiomas modernos y promueven debates en que los estudiantes hablan de política, cultura, vida cotidiana… de los latinos y en latín.

En Canadá, la Universidad de Guelph acoge todos los años el Congreso de Estudiantes de Clásicas de Ontario, para alumnos de secundaria que estudian latín. Los participantes celebran competiciones de traducción y disputan un trivial pursuit sobre vida y costumbres en la Roma imperial, que recibe el nombre de “Quaerite Summa” (Aspirad a lo más alto). Los alumnos acuden vestidos a la usanza romana y realizan carreras de cuádrigas, si bien son los compañeros quienes hacen de caballos, informa el periódico canadiense National Post (Toronto, 19-V-99).

Con estos métodos, los profesores logran atraer el interés de los alumnos, según dicen. La historia, el modo de vida, la mentalidad de los griegos y latinos fascinan a los jóvenes, que ven en los antiguos un carácter tan épico como civilizado, simbiosis que echan de menos en el tecnificado siglo XX. Por su parte, Gregory Daugherty, secretario de la CAMWS, cree que el renacimiento del latín en Estados Unidos responde al deseo de volver a las materias básicas, en reacción contra la “revolución pedagógica” de los años 60.

En Canadá, los números no son tan altos como los de EE.UU.; hay 6.000 estudiantes de latín en Ontario, frente a los 26.000 de 1970. Excepto en esta provincia, los centros públicos apenas ofrecen latín o griego. Según Philip Harding, decano de Filología Clásica en la Universidad de Columbia Británica, “el latín empezó a menguar en las escuelas cuando se adoptó el sistema bilingüe”. Desde hace treinta años, los centros deben impartir francés, lo que ha perjudicado a los demás idiomas.

Las escuelas privadas de Quebec siguen siendo las que más latín enseñan de todo el Canadá. Pero están teniendo que reducir sus cursos de latín año tras año, por carestía de profesores. No todos los que se jubilan son reemplazados por docentes jóvenes. Para colmo, el auge del latín en el país vecino agrava la escasez, pues algunos profesores quebequenses emigran a Estados Unidos, donde tienen más y mejores ofertas de empleo.