El Código Da Vinci, una especie de thriller esotérico con ataques al catolicismo, se ha encaramado a la lista de libros más vendidos. Es uno de esos casos que demuestran que, a despecho de las críticas negativas, el marketing editorial funciona. Sintetizamos algunas reseñas aparecidas cuando se publicó en EE.UU. el pasado año.
Verlyn Klinkenborg lamenta que las compañías editoriales estén obsesionadas con la busca del éxito comercial (International Herald Tribune, 28 enero 2003).
A pesar de la concentración en el sector, sigue habiendo editores independientes que buscan libros donde primen los valores literarios por encima de la simple diversión.