¿TV a la carta o paquete común con telebasura?

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En los últimos meses, la industria de la televisión por cable en Estados Unidos está afrontando una aguda polémica entre los partidarios de la televisión a la carta y los defensores del paquete básico de canales. Los primeros reivindican el derecho a elegir los canales por los que pagan. El bando contrario replica que esto encarecerá demasiado el coste, y dejará fuera del mercado a los emisores de programas minoritarios. En un país en el que casi 90 millones de personas son usuarios de la televisión por cable y por satélite, la cuestión no es baladí.

Randy Dotinga, corresponsal del “Christian Science Monitor” (10-01-2006) resume el debate en los siguientes términos: “Se trata de decidir si la televisión por cable debería ser parecida a la compra en un supermercado, donde los clientes eligen los productos que consumen, o bien a la de un periódico, que viene cargado con un paquete de noticias sobre deportes, negocios o cómics, con independencia de que al lector le interesen o no”.

La proliferación del mal gusto en los canales por cable -mucho más laxos en materia de decencia que las cadenas generalistas-, ha provocado la reacción de muchos consumidores. Se quejan de tener que tragarse la “telebasura” de canales incluidos en los paquetes básicos, y consideran insuficiente la medida propuesta por los operadores: programar la televisión para bloquear los canales que los usuarios consideren indeseables. Ante la nueva oleada de quejas, dos importantes operadores de televisión por cable -Time Warner y Comcast- lanzaron el mes pasado como una solución intermedia los “paquetes familiares”, que agrupan de 30 a 40 canales de estilo “familiar”. Hasta ahora, la medida no ha tenido éxito.

El debate ha llegado a la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC), autoridad reguladora del sector. En 2004, esta comisión publicó un informe en el que advertía del coste añadido que supondría liberalizar la oferta de productos televisivos por cable. Sin embargo, recientemente el presidente de la FCC, Kevin Martin, ha revisado los resultados del informe. De hecho, asegura que con el texto en la mano se llega a la conclusión contraria: “la televisión a la carta podría rebajar en un 2% el coste del servicio”.

En el bando de los partidarios del paquete común están también los emisores de programas minoritarios -actualmente incluidos en el paquete básico-, que temen quedar excluidos del mercado. En este sentido, el telepredicador Jerry Falwell -cuyos colaboradores dirigen un canal por cable- advierte que la televisión a la carta “amenaza con expulsar a las cadenas cristianas de la mayoría de los hogares norteamericanos”.

A mediados de este mes, el Congreso de EE.UU. inició una serie de audiencias para zanjar la cuestión.

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