Polémica decisión del organismo británico calificador de películas

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Duración lectura: 3m. 6s.

El British Board of Film Classification (BBFC) ha causado polémica al adoptar una nueva categoría de películas de cine, la 12A (menores de 12 años acompañados), y aplicarla a The Bourne Identity, film calificado PG-13 (desaconsejada para menores de 13 años) en Estados Unidos por su violencia y su lenguaje. La nueva calificación británica deja en manos de los padres la decisión de llevar a los menores de 12 años a ver películas que hasta ahora tenían vedadas por incluir contenidos que se consideraban dañinos para la infancia.

Robin Duval, director del BBFC, en declaraciones que recoge The Daily Telegraph (30-VIII-2002), ha manifestado que “cree que deben ser los padres los que asuman la responsabilidad de decidir si sus hijos son lo suficientemente maduros para ver determinadas películas”.

En 1989, la BBFC introdujo la calificación 12, un criterio a mitad de camino entre PG (Parental Guidance: advierte a los padres que algunas escenas pueden ser inadecuadas para los niños) y 15 (para mayores de 15 años), que pretendía proteger a los menores de imágenes violentas, desnudos, vocabulario soez y referencias a drogas. La medida se consideró acertada por la frecuencia de contenidos semejantes en un elevado número de películas exhibidas en las salas.

Este verano, la polémica explotó en algunos medios cuando la película Spider-Man, un título estadounidense muy taquillero del director Sam Raimi (ver servicio 93/02), recibió la calificación 12. Los responsables de la BBFC, amedrentados por las reacciones, decidieron crear la categoría 12A, que ha dejado perplejos no solo a asociaciones familiares y organismos relacionados con la protección de la infancia, sino al mismo Matt Damon, actor norteamericano protagonista de la película The Bourne Identity, que ha recibido la nueva calificación. Damon, en declaraciones a BBC 5, se mostró en desacuerdo con esa calificación porque estima que la cinta es inadecuada para el público infantil por su nivel de violencia.

Damon, el soldado Ryan en la célebre película de Steven Spielberg, urgió a los padres a ser muy cuidadosos, mientras señalaba que The Bourne Identity debería haber sido calificada como 15. “Recomiendo a los padres que vean la película antes de llevar a sus hijos menores de 12 años”.

Un portavoz del BBFC respondió a Damon declarando que “nosotros no pensamos que la película tenga la clase de violencia que recomienda la calificación 15. No es peor que la de los films de James Bond, una clase de películas que hace que el público se queje de no poder verlas con sus hijos”. La BBFC ha hecho públicos los resultados de una encuesta realizada a 4.000 espectadores de cine, según la cual el 70% de los encuestados se muestra partidario de reemplazar la clasificación obligatoria por otra de carácter meramente indicativo. Actualmente, las calificaciones U (para todos los públicos) y PG son solo orientativas; en cambio, 12, 15 y 18 prohíben la entrada en el cine a los menores de las correspondientes edades (también 12A, si no van con un adulto).

Verdaderos equilibrios ha tenido que hacer el BBFC para justificar la asignación de la categoría 12A. Dice el BBFC que tendrá en cuenta el carácter “incidental” de la presencia de vocabulario obsceno; los desnudos en un contexto sexual deberán ser breves y discretos; la actividad sexual, implícita pero no mostrada; y la violencia no deberá ser insistente, detallada, enfática ni excesivamente sanguinolenta ni ofensiva.

En Europa, Francia, Alemania, Austria e Islandia tienen la clasificación equivalente a 12, que también existe en Estados Unidos (ver servicio 129/00), Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Japón.