La TV por satélite también habla árabe

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Duración lectura: 2m. 31s.

El régimen de Irán y los integristas islámicos de los países árabes ven un instrumento del enemigo en las antenas parabólicas por las que llegan los programas televisivos occidentales. Pero las señales televisivas pueden ir también en la otra dirección. De hecho, en el último lustro empresarios árabes están invirtiendo millones de dólares en crear cadenas de televisión que llegan vía satélite a Europa, destinadas sobre todo a los inmigrantes árabes. Los principales inversores son saudíes (especialmente la familia real y allegados), libaneses y egipcios.

Hace cuatro años empresarios saudíes fundaron en Londres la cadena comercial panárabe Middle East Broadcasting Center (MBC). En su origen, se difundía vía satélite (Eutelsat y Arabsat) sólo a los países árabes. Pero desde hace dos años, cuando la compró un cuñado del rey saudí Fahd, también llega a los inmigrantes árabes en Europa. Por su parte, el grupo saudí Arab Media Corporation ya había antes puesto en marcha la cadena ART (Radio Televisión Árabe) destinada a la cuenca mediterránea.

En el conjunto de la zona que va del Magreb al extremo sur de la península arábiga hay veintiuna cadenas de televisión en árabe emitidas por satélite, según la revista L’Express (26-X-95). En noviembre serán veintidós, con el nacimiento cerca de Roma de una televisión digital con el estilo informativo de la americana CNN.

Ante el aumento de oferta exterior y el temor de que predominen los discursos extremistas, el gobierno francés se ha planteado apoyar la creación en Francia de una cadena en lengua árabe que se difunda por satélite. A favor de la idea hay datos como que un 60% de los abonados franceses a Eutelsat son turcos o magrebíes, y que las antenas parabólicas en Francia se venden baratas (el equivalente en francos de 160 dólares).

Por otra parte, diversos empresarios han sugerido al primer ministro, Alain Juppé, difundir por cable en Francia las cadenas públicas de Marruecos y Túnez. Y el primer ministro libanés, Rafic Hariri, propietario de la cadena por satélite Future, ha propuesto al gobierno francés difundir sus programas.

En cualquier caso, lo que podría invertir el Estado francés en la creación de una cadena árabe resulta una minucia si se compara con los 400 millones de dólares invertidos en 1991 en el lanzamiento de la MBC, o con los 1.000 millones que los países árabes, sobre todo Arabia Saudita, Líbano y Egipto, han invertido en los últimos cinco años para crear cadenas difundidas por satélite.

Esa tendencia expansiva contrasta con la situación de Irán -país con el mismo alfabeto, aunque de raza y lengua diferentes-, donde el gobierno prohibió hace meses a los particulares instalar antenas parabólicas con el fin de evitar la recepción de programas extranjeros.

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