El negocio de la televisión: más operadores, más tecnologías

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Duración lectura: 3m. 11s.

La industria de la televisión en España va a vivir hasta 2010 un periodo de transición hacia un nuevo modelo más competitivo, con más opciones de recepción y una audiencia más fragmentada. Pero las previsiones de crecimiento siguen siendo positivas, sobre todo para la televisión de pago. Este es el diagnóstico que hace “Perspectivas del mundo de la comunicación”, publicación de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra.

“Perspectivas” considera que en pocos años la oferta televisiva en España puede multiplicarse. En la televisión en abierto, han entrado dos nuevos competidores (Cuatro y La Sexta). En la televisión de pago, a Sogecable le han salido nuevos competidores con ofertas por cable (Ono) y por ADSL (Imagenio, Jazztelia TV, Orange TV).

Además, el plan técnico de Televisión Digital Terrestre (TDT) obliga a conceder nuevas licencias en el nivel local y de las comunidades autónomas. Junto a las principales cadenas privadas en este ámbito (Localia, Popular Televisión y Punto TV), hay que tener en cuenta a los ayuntamientos de tamaño grande o mediano, para los que la ley reserva una licencia en cada demarcación.

La tecnología también está en un periodo de cambio. En la actualidad, hay 3,5 millones de hogares conectados a la TDT y otros 2,5 millones podrían captar la señal si adquirieran un decodificador. De ahí se deduce que en torno a la mitad de los hogares españoles están preparados para el apagón analógico que se producirá en 2010.

Al mismo tiempo, empieza a implantarse la televisión a través de telefonía móvil y por Internet, mientras proliferan los portales de vídeo.

¿Cómo van a reaccionar los clientes y los anunciantes ante este número creciente de operadores y de tecnologías?, se pregunta “Perspectivas”. El aumento de la oferta es teóricamente positivo para los televidentes; pero la mayor fragmentación de la audiencia es peligrosa para los mayores operadores. “Por el momento, la entrada en el mercado de Cuatro y de La Sexta, que por ahora se han hecho con casi el 9% del “share”, ha dificultado sobremanera cuotas de pantalla superiores al 20%, cuando no hace tanto tiempo Telecinco, Antena 3 y La Primera estaban habitualmente por encima de ese registro. En la televisión de pago, Sogecable parece estancada en los dos millones de abonados, mientras ONO e Imagenio han crecido con rapidez”.

También hay síntomas de cambio en la composición cualitativa de la audiencia. Según el último anuario de la SGAE, los telespectadores mayores de 65 años han pasado del 20% de la audiencia en 1993 al 25% en 2005, mientras que los menores de 25 años han descendido del 27% al 17% en el mismo periodo. Y entre los niños, Internet y los videojuegos desplazan a la televisión como medio de entretenimiento.

Este aumento de edad de la audiencia, unido a su fragmentación, puede dificultar la captación de publicidad, aunque los grandes anunciantes siguen necesitando un medio masivo como la televisión para difundir sus mensajes. Según “Perspectivas”, “cabe esperar que la competencia por captar la inversión de las grandes campañas se haga cada vez más dura entre los principales operadores”. Por su parte, las televisiones locales “tendrán que batirse el cobre para conseguir captar recursos de unos mercados locales que todavía siguen percibiendo la televisión como un medio poco accesible”.

A pesar de las incógnitas del sector, las perspectivas del aumento del volumen de negocio son buenas. Según Pricewaterhouse-Coopers, la televisión de pago será el segmento de la industria de la comunicación que más crecerá en España hasta 2010, con una media anual del 18,4%.

ACEPRENSA