Perteneciente a la Generación del 36 y conocido principalmente por su obra poética, con la que consiguió el Premio Nacional de Poesía en 1998 y el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en 2002, José Antonio Muñoz Rojas (1909-2009) es autor de destacados libros de memorias y de prosa poética que gozan de bastante prestigio literario.
En La gran musaraña (1994), uno de los libros de este volumen, hace un repaso de su vida, desde su infancia en Antequera a los años posteriores a la Guerra Civil. Cuenta, entre otras cosas, sus inicios poéticos ya en Madrid, marcados por el impacto que supuso la lectura de Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez. Narra también sus posteriores estancias en el extranjero, en Francia y Canadá, y su viaje a Inglaterra en 1936 para convertirse en profesor e investigador en Cambridge, desde donde conoció el inicio de la contienda civil en España.
Ayúdanos a sacar adelante Aceprensa. Suscríbete o haznos un Bizum (10010) por la cantidad que quieras.
De los libros que componen este volumen, casi todos ya reseñados en Aceprensa, el más conocido es Las cosas del campo (1951), que por la calidad de su prosa poética muchos emparentan con Platero y yo, de Juan Ramón Jiménez. Allí habla Muñoz Rojas del sucederse de las estaciones, de la naturaleza, de las distintas profesiones campestres, de personajes propios de una ambientación rural, como Juanillo el Loco, “capitán general de estos ejércitos de olivos”.
Como escribió el crítico Luis Ramoneda en la reseña que publicó en Aceprensa, “merece la pena saborear con sosiego y, a veces, con la ayuda del diccionario, la prosa cuidadísima, exacta y musical, llena de matices, de bellísimas metáforas y de profundo significado de José Antonio Muñoz Rojas, que nunca cae en esteticismos hueros”. Como señalaba el autor, “creo que este tirón del campo labrador, no sólo de la naturaleza-paisaje, ha sido con el religioso un fuerte conformador de mi vida”.
En Las musarañas (1957) mantiene la misma calidad en la prosa. En esta ocasión centra la mirada en sus memorias infantiles. También son los recuerdos la materia de Las sombras, libro escrito en la misma época que los dos anteriores, pero que no fue publicado hasta 1976.
En esta misma línea memorialística está el libro Las sombras, escrito en las mismas fechas que los dos volúmenes anteriores, pero que no fue publicado hasta 1976.
Sin lugar a duda, los volúmenes dedicados a su prosa, más el de su poesía, van a contribuir a despertar el interés por un escritor que se merece más visibilidad en la historia de la literatura del siglo XX y cuyos libros, como afirmó Dámaso Alonso, están escritos con una prosa “verdaderamente clásica”.