El joven Nino tiene que plantearse hacía dónde quiere dirigir su vida tras una noticia inesperada. En sus trayectos por París conectará con otras vidas que le llevarán a reflexionar sobre su nueva existencia.
En su primera película, Pauline Loquès ha construido uno de esos personajes que no se olvidan fácilmente. El canadiense Théodore Pellerin (The OA, La asistenta) diseña con su magnífica interpretación a un observador sensible, herido por la vida pero decidido a aprovechar cada instante para recomponer el puzzle que le propone el mundo. Con una mirada que comunica sin necesidad de palabras, Nino contempla la vida de desconocidos con una perspectiva muy personal que le lleva a involucrarse en sus problemas. En este itinerario hay pregunta…
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