Gregor von Rezzori (1914-1998) es otro de esos escritores, como Stefan Zweig, Joseph Roth, Sándor Márai, Frank Werfel…, que fueron testigos de la desintegración del Imperio Austrohúngaro. En su caso, llevó a su literatura las consecuencias de una Europa ambigua y cambiante, diseccionó de manera especial su propia familia de ascendencia aristocrática, pero ya venida a menos por las guerras y movimientos de fronteras que tuvieron que padecer.
Nació Von Rezzori en la ciudad de Czernowitz, perteneciente a la Bucovina, provincia del Imperio Austrohúngaro que más tarde pasará a formar parte de Rumanía. Vivió en esa localidad hasta la separación de sus padres en 1922. Desde entonces, Grisha (era su apodo familiar) empezó a llevar una vida errante. Krondstadt, Viena, Berlín, Roma… son algunos de los lugares donde vivió largas y cortas temporadas, rematando sus estudios, disfrutando del ocio y trabajando en diferentes oficios (fue minero, diseñador gráfico, escaparatista, ilustrador, locutor de radio, actor…). En todos estos años, Grisha no acababa de encarrilar su vida y siempre tenía la sensación de haber fracasado en todo lo que había emprendido.
Cada jueves, lo mejor de Aceprensa en una newsletter gratuita.
Mientras el ambiente a su alrededor empieza a encresparse políticamente, Gregor solo se dedica al ocio y a cultivar su imagen. En estas memorias hace nada más que algunos comentarios esporádicos sobre este enrarecido ambiente, sin explayarse demasiado. En 1938 vive el Anschluss, la anexión de Austria por parte de la Alemania nazi. Ese año comienza a escribir en Berlín, y en 1939 publica Llama que se consume, la primera de una serie de novelas de entretenimiento con las que busca, sobre todo, ganar dinero. Y descubre que no se le da mal.
En el libro habla de su trayectoria literaria, aunque sin profundizar mucho. Sus novelas más difundidas son Un armiño en Chernopol (1958), Memorias de un antisemita (1979) y Flores en la nieve (1989). Lo último de él que ha salido en España ha sido Passeggiate. De viaje por Italia, escrita en 1958 y publicada en 2025 en la editorial Sexto Piso.
Von Rezzori se definió a sí mismo como “un extranjero profesional”. Su vida está repleta de anécdotas y personajes que conoció, algunos muy famosos.