La figura de Antoni Gaudí ha sido abordada desde múltiples perspectivas –como genio creativo, innovador técnico o símbolo de Barcelona–, pero en Gaudí. El arquitecto del alma, José Manuel Almuzara propone una aproximación distinta, centrada en la dimensión espiritual de su obra y de su trayectoria personal.
El libro no es un tratado de arquitectura, sino una interpretación de fondo: intenta explicar qué hay detrás de las formas gaudinianas y por qué siguen resultando elocuentes hoy. En este sentido, Almuzara subraya una idea recurrente: Gaudí no buscaba la originalidad como fin, sino la fidelidad al origen. De ahí su atención a la naturaleza, entendida no solo como modelo formal, sino como realidad dotada de sentido.
Uno de los aciertos del…
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.