El 3 de abril de 2016, Nazanin Zaghari-Ratcliffe fue acusada de conspiración contra el gobierno iraní, y condenada hasta que reconociese su traición. Su doble nacionalidad británica e iraní se consideró sospechosa, lo que la alejó de su marido inglés y de su hija recién nacida.
Narges Rashidi es una de las intérpretes iraníes más internacionales, con más de una decena de series realizadas en Alemania, Estados Unidos o Reino Unido (La acusación, Hanna, Gangs of London). En Presa 951 ha logrado un personaje protagonista sensacional con el que demuestra toda su versatilidad. Apoyándose en un guión desarrollado con delicadeza y matices por Stephen Butchard (Las buenas madres), la serie demuestra una destreza admirable para evitar los inconvenientes de una historia marcada por la rutina carcelaria, evidentemente desesperante y rutinaria.
El marido de la protagonista (magnífico Joseph Fiennes) y las compañeras de presidio de Nazanin componen unas tramas secundarias que provocan que la serie no pierda intensidad dramática en ningún momento. Con una excelente planificación de Philippa Lowthorpe (The Crown) y la banda sonora de Dickon Hinchliffe (La última reina), la historia resulta universal, y transmite una visión del heroísmo y de la trascendencia muy atractivos y veraces.
Presa 951 sólo tiene el inconveniente de que no acaba en esta primera temporada, algo que resulta extraño en una miniserie de cuatro capítulos que podría abarcar toda la historia con un par de episodios más.