Isabelle Huppert da vida a Marianne, una mujer demasiado rica y distante para ser feliz. Su aburrida existencia da un vuelco cuando conoce a un extravagante artista que le resulta muy atractivo por su desinhibición y creatividad, y cuyos próximos y carísimos proyectos no duda en financiar. Lógicamente, la familia de Marianne verá con recelo la aparición de este ambicioso invasor.
No resulta extraño que la familia L’Oreal no haya dado permiso para utilizar su nombre en una película que no deja en buen lugar su apellido. La frivolidad y avaricia de la protagonista tiene contrapuntos que podrían haber completado un lúcido retrato familiar, pero los personajes interpretados por Marina Foïs (As bestas, Una íntima convicción), Raphael Personnaz (…
Contenido para suscriptores
Suscríbete a Aceprensa o inicia sesión para continuar leyendo el artículo.