No hay control demográfico sin controladores

Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on email
Share on print
Share on twitter
Share on facebook
Share on linkedin
Share on whatsapp
Share on email
Duración lectura: 1m. 49s.

Un editorial de Far Eastern Economic Review (Hong Kong, 28-IV-94) critica el borrador de documento final de la Conferencia de El Cairo, al que se han opuesto también la Santa Sede y otros Estados.

Nosotros no sabemos cuál es el nivel óptimo de población mundial. Pero la ONU tampoco lo sabe. Y viviríamos mejor si la ONU no se metiera en absoluto en esta cuestión.

Esto es especialmente cierto cuando el control demográfico se vincula con el desarrollo económico, como hace el comité preparatorio de la Conferencia Internacional de la ONU sobre Población y Desarrollo. En esta reunión se insiste particularmente en dar más posibilidades a las mujeres. “Si lográramos que se hiciera más por dar a las mujeres los medios para dominar su propia fecundidad, creo que todos saldríamos ganando”, ha dicho la secretaria general de la Conferencia, Nafis Sadik.

Desde luego, se debería dar a la gente más capacidad para elegir con libertad. Pero hemos de preguntarnos quién ejerce en realidad este poder cuando la reducción de la población se pone como condición del crecimiento económico: ¿los posibles padres y madres o sus gobiernos? En este terreno, China y -en el pasado- la India son culpables de muchas brutalidades contra las mujeres, brutalidades que pasan por alto los planificadores de la ONU que comparten los mismos objetivos generales.

Además, incluso si no hay coacción, el control demográfico sigue siendo una costosa evasión de los verdaderos problemas para los países que pugnan por salir de la pobreza. A fin de cuentas, no son los países capitalistas los que tienen dificultades para alimentar y atender a la población. Ni son las mujeres de los países desarrollados las que tienen problemas para determinar el número de hijos que quieren tener. Con demasiada frecuencia los gobiernos han pretendido sostener a los pobres tratando de impedir que nazcan. ! Cuánto mejor vivirían estos países si, en vez de eso, sus gobiernos se concentraran en dar a la gente la oportunidad de sostenerse por sus propios medios!

newsletter
cabecera_aceprensa

Reciba semanalmente por correo electrónico nuestros titulares