La población de la Unión Europea en el mínimo

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Los países miembros de la Unión Europea han alcanzado la tasa de natalidad más baja de los últimos 50 años. Por primera vez desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, en 1995 el total de nacimientos en los 15 países de la UE no llegó a los 4 millones de niños. El crecimiento natural (número de nacimientos menos número de fallecidos) se limitó a 290.100 personas en 1995. Y la tasa de fecundidad fue de 1,43 hijos por mujer, también la más baja desde 1945.

Según indica Eurostat en el informe anual de 1995 sobre la población, el descenso de la natalidad viene compensado por la inmigración. Este fenómeno ha hecho que la población europea aumentara en 1,08 millones de personas, un incremento del 0,3%. La caída de la natalidad ha acentuado la importancia de la inmigración hasta el punto de que el 73% del aumento de la población en los países de la Unión Europea se debe al saldo migratorio y sólo un 27% al crecimiento natural. Tras las medidas restrictivas adoptadas por los países de la UE, la inmigración ha ido disminuyendo desde 1992. En 1992 se alcanzó un máximo de 1.300.000 personas; en 1993 la cifra se redujo al millón de inmigrantes, y desde 1994 se mantiene estacionaria en torno a los 800.000.

De no ser por la inmigración, en Alemania e Italia habría disminuido el número de habitantes. Alemania es el principal receptor de extranjeros con un total de 421.900, lo que ha compensado su decrecimiento natural de 115.000 personas en 1995. También en Italia hubo más muertes que nacimientos (-32.100), pero el saldo migratorio aumentó hasta 94.000. España tuvo un crecimiento natural de 13.000 habitantes, más 51.000 por inmigración.

Por otra parte, Irlanda, aunque en ligero retroceso, sigue siendo el país con la tasa de fecundidad más alta de la Unión, con 1,87 hijos por mujer en 1995. Inmediatamente después se sitúan los países del norte de Europa: Finlandia (1,81), Dinamarca (1,8), y Suecia (1,74). Italia y España tienen las tasas más bajas de la Unión Europea con 1,17 y 1,18 hijos, respectivamente.

Según el informe de Eurostat, el nivel de crecimiento natural en la Unión Europea es muy inferior al de Estados Unidos, que aumentó su población en 1,6 millones sin contar la inmigración, y que sitúa su tasa de fecundidad en 2,06. La India y los países en desarrollo tienen los niveles más altos de fecundidad (3,27 y 4,06 respectivamente).

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