La estrategia del Fondo de Población de la ONU

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Duración lectura: 4m. 36s.

Juan Vicente Boo, corresponsal de ABC en Nueva York, explica algunos aspectos menos conocidos de la trastienda de la Conferencia de Población de El Cairo (ABC, 4-IX-94).

Los organizadores pretenden que la Conferencia de El Cairo apruebe nada menos que un límite para la población del planeta por primera vez en la historia de la humanidad. Además de totalitaria, la idea de limitar la población mundial a 7.270 millones de personas es utópica (…) ¿Por qué 7.270 millones? ¿Por qué en el año 2015? ¿A quién se han consultado tales cifras?

La estrategia del poderoso Fondo de Población creado hace 25 años para frenar el crecimiento demográfico de los países pobres, consiste en centrar el debate de El Cairo en los medios, dando por hecho que todo el mundo acepta los objetivos.

(…) El Fondo de Población es una de las pocas agencias de la ONU que consigue aumentar su presupuesto, destinado a programas de esterilización masculina y femenina, anticoncepción y aborto en todos los países subdesarrollados. Estados Unidos financia la mitad y presiona a varios países ricos para aportar el resto.

Con un presupuesto oficial de 246 millones de dólares en 1994, el Fondo coordina en la práctica los programas, por valor de unos mil millones de dólares anuales, que los países ricos destinan a frenar la natalidad de los pobres. (…) La directora del Fondo, Nafis Sadik, pide que los países ricos cuadrupliquen sus “inversiones” en control de natalidad, pasando de los mil millones a los 4.400 en el año 2000. ¿Por qué esta urgencia en pedir fondos? Toda burocracia, sea necesaria o no, está siempre ávida de dinero y, para el Fondo de Población, El Cairo es la promesa de una mina de oro.

(…) ¿Quién mueve los hilos de la Conferencia? El pasado 31 de marzo, durante la redacción del borrador del polémico documento para El Cairo, Planned Parenthood se jactó en un comunicado de prensa de que “el presidente de International Planned Parenthood Federation (IPPF), Dr. Fred Sai, preside esta tercera conferencia preparatoria, mientras que la presidenta de IPPF para el hemisferio occidental, Billie Miller, preside el grupo de organizaciones no gubernamentales y el comité de planificación”.

Quizá por pudor, Planned Parenthood evitó mencionar que Nafis Sadik, la directora del Fondo de Población, también ha trabajado para IPPF, y que el delegado de Estados Unidos, Tim Wirth, secretario de Estado adjunto para Cuestiones Globales, dirigió Planned Parenthood en Denver. El pasado 16 de marzo, el Departamento de Estado ordenó en un cable a todas las embajadas que insistan “al gobierno anfitrión en que Estados Unidos considera el acceso al aborto seguro, legal y voluntario como un derecho fundamental de todas las mujeres”.

En otra crónica se refiere a la revisión a la baja de las previsiones de la población mundial.

La División de Población de Naciones Unidas viene publicando desde hace tiempo el documento Perspectivas de Población Mundial, que se revisa cada dos años. La actualización de 1994, publicada hace tres semanas en Nueva York, confirma que la explosión demográfica pertenece al pasado. Según el informe, las cifras de fecundidad caen rápidamente. Europa está entrando en una “implosión”, mientras que Asia pierde velocidad. El único continente que crece con rapidez es África, precisamente por llegar el último a la cita con los avances de la Medicina. (…)

Naturalmente esto contrasta con la postura del Fondo de Población, que multiplica las declaraciones alarmistas como preparativo de la Conferencia de El Cairo. El motivo es que estas dos criaturas burocráticas de Naciones Unidas -la División y el Fondo- tienen jefes y misiones diferentes. La División de Población es analítica y se dedica a realizar estudios. El Fondo de Población es un organismo activísimo encargado de promover programas de anticoncepción, esterilización y aborto para frenar el crecimiento demográfico en los países pobres.

La División de Población de Naciones Unidas señala que “la población mundial está creciendo a un ritmo llamativamente más bajo que el calculado en 1992, tanto en las áreas desarrolladas como en las menos desarrolladas. El ritmo de crecimiento actual es el más bajo desde los años de la Segunda Guerra Mundial”. La principal causa de ralentización es “el inesperado declive de la fecundidad de la mujer en las regiones del mundo más populosas y menos desarrolladas, especialmente en países de alta tasa de natalidad, como el África subsahariana y el Sur de Asia”. El número medio de hijos por mujer disminuye en todos los países.

El segundo fenómeno que ha forzado la revisión a la baja es el devastador impacto del SIDA en África. En la próxima década, la epidemia se cobrará el 4% de la población en el área de los quince países más afectados.

El informe reseña como tercer gran fenómeno el declive demográfico emprendido por el bloque de países de Europa del Este. De las repúblicas que formaban la antigua Unión Soviética, tan sólo Moldavia mantiene su población; las demás pierden de año en año debido a caídas simultáneas de fertilidad y esperanza de vida. De los antiguos países del Este, tan sólo Polonia consigue apenas reemplazar las generaciones.

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