La crisis económica y el endurecimiento de los controles no frenan la emigración a los países ricos

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Duración lectura: 3m. 19s.

Los países industrializados, agrupados en la OCDE, deberían ser menos atractivos para los inmigrantes ahora que la economía lleva al menos dos años de crisis o crecimiento lento. Los controles de entrada más severos, por la lucha contra el terrorismo internacional y contra el tráfico de seres humanos, deben de parar a muchos en la frontera. Sin embargo, en la mayoría de los Estados miembros de la organización sigue aumentando el flujo de inmigrantes, según revela la última edición del informe anual de la OCDE Tendencias de las migraciones internacionales, hecha pública la semana pasada. El informe advierte también que los países miembros necesitarán más trabajadores en algunos sectores, pero los extranjeros no podrán cubrir las necesidades.

El aumento de los flujos migratorios al ámbito de la OCDE se observa en todas las categorías de entrada legal: trabajadores demandados (sobre todo los temporales cualificados), reagrupamiento familiar, peticiones de asilo y refugiados. En estas dos últimas categorías, los mayores contingentes se registran en Gran Bretaña, Alemania y Estados Unidos; pero el crecimiento más pronunciado corresponde a los países de Europa central y oriental. A la vez, persiste la inmigración ilegal, síntoma de que los países de destino tienen importantes dificultades para regular los flujos.

Siguen fuertes las corrientes tradicionales de emigración: mexicanos a Estados Unidos; marroquíes a Francia, España y Bélgica, etc. Pero también se observan cambios notables en la procedencia de inmigrantes. Así, es importante el crecimiento de la emigración desde China, Filipinas, Rumania, y últimamente, Ucrania, Brasil, Ecuador, Argentina, Senegal, Cabo Verde y Sudáfrica.

Los inmigrantes contribuyen mucho al crecimiento demográfico en Europa. Es sabido que en la UE aportan tres cuartos del aumento de población, y Alemania perdería habitantes si no fuera por ellos (ver servicio 12/03). Además, los bebés extranjeros constituyen una parte significativa de los nacimientos en varios países: Suiza (23%), Gran Bretaña (16%), Austria (13%), Alemania (12%), Francia (10%).

Las concesiones de nacionalidad no siguen una tendencia uniforme. En el año 2000 subieron las tasas (naturalizaciones por cien extranjeros) con respecto a 1990-1994 en Suecia, Dinamarca, Bélgica, Francia, Canadá, Gran Bretaña, Austria, Estados Unidos y algunos países más. En cambio, descendieron en Holanda, Noruega, Alemania, España, Japón, Italia… Ahora, la tasa más alta es la de Suecia (casi 9%); siguen Holanda (7,5%) y Dinamarca (7,2%).

Se buscan extranjeros cualificados

Es general el endurecimiento de las condiciones para entrar legalmente; lo que varía son los métodos. Unos países (Austria, Dinamarca, Holanda) exigen requisitos más estrictos para acceder al reagrupamiento familiar. Otros han optado por la selección previa de candidatos, para dar preferencia a los trabajadores cualificados. Este último caso es el de los países con mayor tradición de inmigrantes (Australia, Canadá, Estados Unidos), pero también de otros como Gran Bretaña, Francia o Noruega. Si a esto se suma el aumento de estudiantes extranjeros y las mayores facilidades para que se queden cuando terminan la carrera, resulta claro que se busca fuera mano de obra especializada.

Falta hace, señala el informe en un capítulo dedicado al asunto. El envejecimiento de la población hace notar ya en varios países y augura en otros escasez de especialistas en distintos sectores: informática y telecomunicaciones, principalmente. Pero también se necesitan médicos, enfermeras, profesores, así como investigadores en biomedicina y en el sector agroalimentario.

Ahora bien, advierten los expertos de la OCDE, buena parte del problema está en disfunciones del mercado de trabajo, y la inmigración no puede resolverlas por sí sola. Por eso el informe recomienda movilizar las reservas existentes de personal, buscando en bolsas de parados y facilitando la adaptación de trabajadores a las nuevas competencias más demandadas. No sería realista pretender que lleguen todos y solo los extranjeros deseados.